El capitalismo californiano se adapta al momento actual

El éxito de California no se debe a una política de libre mercado, sino a decisiones políticas deliberadas para fomentar la inversión pública en investigación, educación superior e infraestructura, y para establecer estándares regulatorios que creen las condiciones para que las empresas privadas innovadoras compitan.

Superando la brecha de conocimiento de la IA

La IA transformará todos los aspectos de nuestras sociedades. La cuestión es si esa transformación estará impulsada únicamente por la capacidad tecnológica o guiada por los valores y los lazos personales que nos definen como seres humanos.

¿Democratizará la IA las habilidades?

Las empresas, las escuelas y los gobiernos pueden ampliar significativamente las oportunidades invirtiendo en capacitación en IA, facilitando el acceso a estas herramientas y diseñando políticas que ayuden a los trabajadores…

Vivir sin un interruptor de apagado de IA

Como mínimo, los gobiernos deberían exigir a los desarrolladores de IA que cumplan con estándares básicos de seguridad, determinados por auditores independientes, antes de que sus modelos puedan ser comprados o utilizados. Si los juguetes, los automóviles y los dispositivos médicos lo justifican, también deberían hacerlo las herramientas de IA cuyos riesgos son reconocidos incluso por sus creadores.

Cuidado con el gobierno por IA

Todos los escándalos relacionados con algoritmos de los últimos años han planteado las mismas preguntas fundamentales: ¿Quién está al mando y quién toma las decisiones? En un gobierno dirigido por IA con capacidad de gestión, estas preguntas ya no tienen respuestas claras. El sistema decide, se actualiza y sigue adelante, dejando a los ciudadanos sin posibilidad de recurso cuando las cosas salen mal.

El crecimiento de la productividad de la IA no igualará la revolución informática

Si las empresas responden a la IA contratando menos abogados y analistas junior, reduciendo la formación y dando por sentado que la máquina se encargará del primer borrador, erosionan la experiencia necesaria para revisar el resultado de la máquina. La organización parecerá más eficiente hasta que el error oculto salga a la luz pública.

Elogio de la imaginación

Aunque periódicamente se anuncia el fin del libro impreso por la irrupción del mundo digital, hasta ahora las librerías resisten. No es menos cierto que el excedente de títulos publicados invita a preguntarse si hay suficiente demanda para tanta oferta. Quizá, ahora el interrogante es si la Inteligencia Artificial (IA) acabará por sustituir la labor de creación del autor.

El riesgo de la IA en el que debemos centrarnos

En cualquier caso, la participación de los empleadores es esencial porque los programas de capacitación deben dotar a los trabajadores de las habilidades que se demandan actualmente y que se necesitarán en el futuro.

La arriesgada geografía de la nube

La UE debe empezar a considerar la infraestructura digital como una cuestión de seguridad, y no solo como una cuestión regulatoria. Dado que un sistema aislado a nivel nacional, aunque cumpla con todas las normativas, puede constituir un único punto de fallo, Europa necesita urgentemente cerrar la brecha entre la gobernanza y el despliegue de la infraestructura digital crítica.

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