Magnifica Humanitas y el futuro de la humanidad

Magnifica Humanitas concluye con una invitación a recuperar aquellas dimensiones que hacen posible una vida plenamente humana… La gran cuestión de nuestro tiempo no es únicamente el destino de nuestras tecnologías, sino el destino de nuestra humanidad.

¿Cuántos reguladores de IA tiene el papa?

Una institución que se niega a medir su exposición a las tecnologías con mayor probabilidad de socavar sus objetivos fundamentales no está eludiendo la ideología; está eludiendo su responsabilidad.

Magnifica Humanitas: la Rerum Novarumde la era digital y algorítmica

La Revolución Industrial nos obligó a redefinir el trabajo. La revolución algorítmica nos obliga a redefinir el control. Y si algo nos enseña la historia —la nuestra— es que cuando el ser humano renuncia a su responsabilidad moral, siempre aparece alguien dispuesto a ocupar ese vacío.

Cómo construir una pila de IA soberana

Las coaliciones de países deben colaborar para regular el sector, diseñar y operar la infraestructura, abrir la capa del modelo y universalizar la interfaz del agente, garantizando así la competencia, la interoperabilidad y la rendición de cuentas en cada nivel de la arquitectura.

Magnifica Humanitas

Encíclica Magnifica Humanitas: La IA debe servir a la humanidad… no debe pretender superar a la persona humana, ni sustituirla. Y no se le debe poner al servicio de la guerra, únicamente de la paz entre las naciones y del bienestar social.

Una ducha fría para la manía por la IA

Una implementación más limitada y cuidadosa de la IA podría dar a las empresas más tiempo para encontrar usos que potencien la mano de obra (en lugar de reemplazarla), y a los gobiernos y trabajadores más tiempo para adaptarse.

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