Godard y Marías, al final de la escapada

Se han cumplido los deseos de Godard porque pudo beneficiarse de los servicios que una sociedad como la suiza ofrece a quienes, siguiendo el ejemplo del español Ramón Sampedro –quien no consiguió que le aplicaran la eutanasia a pesar de ser tetrapléjico a causa de un accidente en su juventud– creen firmemente que “vivir es un derecho y no una obligación”.

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