Tiempo de esperanza

Es verdad: que vida sin esperanza no es vida. Que un pueblo, una familia, una empresa, un ser humano sin esperanza jamás puede levantar cabeza. Que cristiano sin esperanza no es cristiano. Quien nada espera, ya está muerto en vida.

Cuidarnos y cuidarse

Sin duda, la mayor cárcel radica en nuestro propio mundo, donde todo se compra y se vende, se malgasta y se desaprovecha. Aprendamos, pues, a ser cantautores alegres, poetas de alma y vida.

Quo vadis Colombia

Colombia disfruta de espacios que en los estados castrochavistas ya no existen, que cuenta con una sociedad civil muy enérgica que será difícil aplastar. No obstante, les sugerí con gran respeto que no se podía ser negligentes, porque: “Camarón que se duerme se lo lleva la corriente”.

Las expectativas del Sínodo de la Sinodalidad

La Iglesia —advirtió el santo padre de los católicos— “no debe afrontar los desafíos y los problemas de hoy con espíritu de división y de conflicto… sino volviendo los ojos a Dios que es comunión, y con asombro y humildad”.

Ser y vivir como cristianos

El mensaje de Jesús hoy es bien claro: quien quiera seguirlo ha de entregarse totalmente, aceptándolo como Señor y Salvador, en la vida personal, familiar, laboral y hasta eclesial si ese es tu camino.

Me encontré con una santa

Cuando nos recordamos de nuestro pasado, por lo general nos damos cuenta que han sido los eventos más sencillos, no todos, y no las grandes ocasiones las que, en retrospectiva, nos han brindado mayor felicidad.

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