Dios solo nos pone una condición: que nos vistamos con traje de fiesta. Que nos quitemos tantos viejos vestidos, como llevamos encima y que no nos hacen tener el rostro fresco del hombre nuevo como nos dice también San Pablo (Ef 4,24).
excusas
Las excusas de la vida
Las excusas están siempre a todos los niveles y en todos los estratos sociales o personales: desde los que están en las alturas del poder hasta los que nada pueden o tienen.
En busca de excusas
Las excusas siempre han estado de moda: ayer y hoy: los políticos de ayer y de hoy tienen montones de excusas para el pueblo, cuando el pueblo les reclama y ellos no corresponden
No hay excusa para no innovar
En este mundo cada vez más globalizado las exigencias del mercado laboral crecen vertiginosamente y las escuelas de negocios se han convertido en pieza clave para dotar a los ejecutivos de los conocimientos y habilidades que demandan las grandes empresas.
Queso caro sin excusas
Representantes del gremio ganadero y del sector lácteo afirman que los actuales altos precios del queso en los mercados capitalinos “no tienen razón de ser”.
No tienen excusas para mala atención
Pocos saben por qué las clínicas médicas previsionales reciben 357.96 córdobas mensuales por cada afiliado. De lo que no hay duda, es que se trata de una cifra suficientemente generosa, como para que nadie tenga que esperar horas para ser atendido.
¿Alérgica al maquillaje?
Una de las situaciones más tristes que le puede ocurrir a una mujer es quererse maquillar pero no poder hacerlo, todo por el simple hecho de presentar un condición alérgica que le impide aplicarse “una manita de gato”, para lucir bien en una ocasión especial.
Sigue preso sin excusas
Después de tres meses que un juzgado de Managua declaró no culpable de asesinato a Kevin Geovani Acosta , por un crimen ocurrido en 2008 contra un miembro de la Juventud Sandinista, las autoridades de La Modelo se niegan a liberarlo.
No más excusas, alcanza tus metas
Las excusas son ideas que nos forjamos para sostener nuestros miedos. Sin ellas, estas se disiparían, pero lo que hacen es alimentarlas, fortalecerlas y convertirlas en fantasmas que nos persiguen todo el tiempo. Las excusas son tan destructivas como alimentarnos mal o tener una adicción, y para acabar con ellas hay que trabajar en la raíz del problema: nuestros pensamientos.