La fiesta de Cristo Rey nos presenta a un Dios fascinante, enamorado y deseoso de darnos su vida y su amor. Él reinará en nosotros si somos capaces de bajar, servir y amar como él. Acojamos su luz y pongámosla en el centro de nuestra existencia como inspiración para que sea nuestro camino y nuestro destino.
evangelio
El lamento del papa porque sigue la persecución contra la Iglesia
A pesar de tanto tiempo transcurrido… y de los avances civilizatorios de la humanidad, penosamente en algunos lugares del mundo, como Nicaragua, la Iglesia de Jesucristo sigue siendo perseguida y apedreada, como a San Esteban.
Jesús es la Buena Noticia
Si queremos que la humanidad cambie, que nuestro mundo cambie, no podemos temerle a su invitación a la conversión, al cambio, porque Jesús es siempre esa Buena Noticia, ese Evangelio que todos anhelamos. ¡Ven Señor Jesús!
Entre la insensatez y la prudencia
Estamos construyendo una sociedad en la que muchos nos lavamos las manos esperando solo a ver, si por casualidad, vienen buenas personas que arreglen nuestros problemas, mientras nosotros nos dormimos como las vírgenes necias del Evangelio…
La realidad del pobre: razón de ser del carisma vicentino
La familia vicentina, al brindar su tiempo a los pobres, marginados y enfermos, se debe negar a sí misma; y debe ante todo rechazar de tajo todas sus pasiones mundanas por el bien del hermano necesitado.
¿Quién soy yo para ti?
Hay que preguntarse ¿en qué Iglesia creo y qué es la Iglesia para mí? La fe en Dios, en Jesús, en el Evangelio, en la Iglesia necesita ser revisada constantemente para que no caiga en la monotonía.
Anunciando el Evangelio
Podemos decir con Cristo a la derecha del Padre, aquí estamos, Señor Jesús, juntos en tu búsqueda. Aquí estamos con el corazón en alas de libertad. Aquí estamos, Señor, juntos como amigos.
¿Dar de comer al hambriento es dar limosnas?
Empecemos por tomar conciencia y por cosas pequeñas como no tirar la basura, no desperdiciar el agua potable, no contaminar el ambiente, cobrar y pagar lo justo, y actuemos según enseña Jesús.
No perdamos la esperanza
¡Cristo, nuestra esperanza, ha resucitado! Es la victoria del amor sobre el mal. No evita el sufrimiento y la muerte, pero los atraviesa abriendo un camino, transformando el mal en bien.
¿Debe la Iglesia meterse en política?
La Iglesia no necesita, pues, recurrir a sistemas e ideologías para amar, defender y colaborar en la liberación del hombre… es necesario evitar reduccionismos y ambigüedades: la Iglesia perdería su significación más profunda.