Disparates nucleares de un dictador senil

Lo más lamentable del discurso de Ortega es observar a todos los altos mandos de la Policía y del Ejército embelesados al escuchar sus desvaríos, por lo que al verlos hipnotizados me pregunto: ¿Habrá entre ellos alguien pensante y valiente como el mayor en retiro Roberto Samcam (q.e.p.d.)? ¿Será que los domina la ignorancia colectiva o solamente el miedo?

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