Una “diplomacia” ramplona y bocatera

La diplomacia es un arte y una ciencia que requiere dedicación, estudio y profesionalismo para cumplir con su principal propósito: ser instrumento de negociación en la búsqueda de armonía y paz entre los pueblos. Es un arte que demanda refinamiento, intuición e inspiración, pero también es una ciencia con principios, métodos y reglas de estricta observancia por parte de quienes se dedican al noble oficio de representar a sus países y ser al mismo tiempo puentes humanos de unión entre pueblos hermanos.

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