“Lo de Ortega es una dictadura”

Una dictadura y no un régimen híbrido observa en Nicaragua el exprocurador general de la República, Alberto Novoa, por lo que opina que un estudio sobre las democracias del mundo de The Economist Intelligence Unit (EUI), realizado para la BBC, carece de precisión.

La manta que hizo airar al tirano

“Nos fuimos metiendo de dos en dos, de tres en tres, regados en las gradas, nos íbamos viendo. En cierto momento nos fuimos acercando hasta la barda. Entonces, a una seña, nos tiramos la barda y desplegamos la manta”, recuerda de lo ocurrido aquel 28 de octubre de 1966 el ahora exalcalde de Managua, Dionisio Marenco, quien en ese entonces era el presidente del Centro Estudiantil Universitario de la Universidad Centroamericana (Ceuuca).

Los “linda vistas” de la dictadura

Acusados y condenados como ascetas cenobitas congelados en el tiempo, habíamos advertido de la empecinada obsesión del orteguismo dictatorial y algunos de sus pusilánimes adláteres, quienes en su “evolutivo” proceso de reconversión y acomodamiento con la dictadura, no reparan en repartir veneno a mansalva para acumular puntos en el ranking del servilismo y entreguismo de conciencia.

La dictadura del relativismo

En su libro Tiempos modernos, el historiador británico Paul Johnson afirmaba que los genocidios del siglo XX tuvieron su raíz en el relativismo moral. A nadie debe sorprender el vínculo entre moral y comportamiento. Una persona convencida de que matar es malo tendrá menos tendencias homicidas que una que lo ve como mera cirugía social.

Que siga “gobernando”

Actualmente, la política en Nicaragua es un asunto muy personal y tiene poco que ver con lo ideológico. Si a alguien se le pregunta cuál es, en esencia, la diferencia entre los partidos políticos, pocos podrían sinceramente indicar alguna consideración teórica.

“Se está reeditando la dictadura somocista”

“En Nicaragua se está reeditando la dictadura somocista”, afirmó Azahálea Solís, abogada constitucionalista y miembro del Movimiento Unidad por la República, tras lamentar las desapariciones y detenciones ilegales que están haciendo la Policía contra ciudadanos opositores.

“Yo acuso a la dictadura venezolana”

He sido un perseguido político del régimen chavista por más de diez años. Más de veinte expedientes, juicios políticos, intentos de homicidios debidamente denunciados y nunca resueltos, asesinato moral por parte de los medios de comunicación del Estado y dos inhabilitaciones políticas, que a pesar de haber obtenido una sentencia favorable de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos por la violación a mis derechos a la defensa y a la participación política.

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