La dimensión cultural del desarrollo

El desarrollo comprende no solo los bienes y servicios, sino también la oportunidad de elegir una forma de vida en comunidad que sea plena, satisfactoria, valiosa y cuyo valor se reconozca; en la que la existencia humana pueda desarrollarse libremente en todas sus formas y de manera integral.

Solidaridad y desarrollo; dos signos para la paz en el mundo

No olvidemos que vivimos en una misma morada y con un destino en dependencia de unos hacia otros, jamás de unos sobre otros, porque al fin en nuestra cultura globalizada, tenemos que darnos sanación con originales formas de hospitalidad familiar, pero también con nuevos fondos de humanidad fecunda y sincera.

La unidad es el camino

La unidad es el camino. El pueblo nicaragüense desea saber cuál es la alternativa, cuál es su programa de transición hacia la democracia y que se proponen hacer, para levantar a Nicaragua de la postración económica en que seguramente la dejará la dictadura.

¿Muerte a la inteligencia?

Las razones que esgrime el régimen para cerrar confiscar universidades, al igual que oenegés y otras instituciones son mentiras. Ellos saben que la UCA no es terrorista. El problema es que no tienen el coraje de decir la verdad…

La miseria, causa y consecuencia de la indiferencia

La peor de todas las miserias: la de creer que nuestro bienestar es una conquista personal e individual y que aquellos que no participen de él, no habrían hecho lo suficiente para lograrlo o peor, «algo malo habrán hecho». Así estamos.

Los valores de Jesús

Quien sigue a Jesús y hace suyos los valores que marcaron su vida, ciertamente que empieza a vivir y construir el reino de Dios: Se hace hombre nuevo y empieza a construir una nueva sociedad (Mt.13,44-46).

Asumiendo los riesgos del pensar que no se deja convencer

Decir lo que pensamos siempre nos coloca en un lugar de riesgo que nos traerá en la vida varios momentos amargos e injustos, pero que valen la pena en cada segundo de su transcurrir, puesto que son la constatación fáctica que no hemos venido al mundo en vano: no podemos evitar que eventualmente nos venzan, pero sí que nos convenzan.

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