Cuba, otro año más 

Tristemente, leo las crónicas acerca del derrumbe sobre más derrumbe en Cuba. De eso y de mucho más hablaría con mi padre, si no fuera porque ni él ni yo nunca creímos en otra vida que no fuera la de este mundo perecedero por el que hay que luchar con uñas y dientes por y para la libertad. En todo caso, me limitaría a decirle: Cuba, otro año más.

Cuba, la impotencia médica

La situación de los hospitales cubanos es más que deplorable. Falta de todo, médicos, medicinas, equipos, reactivos y todo lo que se pueda imaginar a lo que debemos sumar la pésima alimentación a los enfermos, cortes de electricidad y falta de agua.

Las huelgas de los sin derechos

Para pesar de los cubanos, nicaragüenses y venezolanos el despotismo que padecen no conoce fronteras morales y nunca deja de arrinconar a quienes aman la libertad como le ha sucedido a dos ciudadanos cubanos nacidos después del triunfo de la insurrección castrista, dos hombres que nunca han conocido la libertad…

Identidades en caos

El totalitarismo y sus defensores, abiertos o encubierto, no cesan de recurrir a la descalificación de adversarios y enemigos, vinculando a quienes contrarían sus propuestas a potencias extranjeras o a intereses contrarios a la patria, calificándolos de traidores.

Emigración, leyes y justicia

No es justo, repito, que quienes han servido a una tiranía, la de Cuba o cualquier sitio, disfruten de la justicia ciega de una sociedad democrática porque cuenta con recursos para solventar una hábil defensa, en detrimento, de quienes no tienen un centavo por haber combatido el régimen que oprimía su país como sucede con los activistas de los derechos humanos, periodistas independientes y cualquier persona que ame la libertad…

Atención al suscriptor