El hombre que dejó de ser pobre

Querida Nicaragua: Había una vez un pobre hombre en permanentes dificultades. Tenía su oficio de zapatero, tenía mujer y dos hijos. Era muy pobre pero le gustaba darse sus gustitos como ir al cine de su barrio, echarse sus traguitos, y trabajar no más de seis horas al día, pues decía, como en la canción, que “el trabajo lo hizo Dios como castigo”. Tenía su televisor pequeño, su radio, una bicicleta, en fin, vivía, endeudado pero vivía. Su trabajo era remendar zapatos y se ayudaba con su máquina de zapatería.

La fruta codiciada

Querida Nicaragua: Por fortuna o por desdicha sos uno de los países más ricos de América. Pocas naciones tienen la riqueza y los recursos naturales de tu exuberante geografía. Es como si Dios te hubiese privilegiado llenándote de riquezas que no hemos podido aprovechar. Históricamente has sido tierra codiciada. En el siglo antepasado, la ayuda que te prestó Costa Rica para echar al filibustero William Walker te fue cobrada con creces. Les regalaste el Guanacaste. En el siglo pasado, el inmenso territorio en litigio lo entregaste a Honduras cumpliendo con el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

La Nicolasa Sevilla

Querida Nicaragua: Cuando los Somoza no querían exhibir a la guardia repartiendo culatazos entre los estudiantes y partidos opositores, recurría al sistema de usar fuerzas de choque civiles. Estos eran forajidos a sueldo cuyo jefe era la Nicolasa Sevilla, capaz de garrotear, rajar cabezas y mandar al hospital a cualquier opositor. Recuerdo el asalto a la Radio Mundial la noche del 5 de agosto de 1958. Las esposas y madres de reos políticos iban a exponer la situación dramática que vivían en la cárcel. Aquello estaba lleno de opositores y estaba en el uso de la palabra el doctor Aquiles Centeno Pérez cuando de pronto entraron las turbas repartiendo palo a diestra y siniestra. A don Manuel Arana Valle, propietario de la radio, casi lo matan, estuvo varios días hospitalizado. Hubo muchos heridos, entre ellos Julio Cesar Sandoval, Joaquín Absalón Pastora y otros. La destrucción de muebles era evidente. Una hora más tarde llegó la Guardia Nacional para “proteger” a los opositores.

De dictadores y serviles

Querida Nicaragua: Asombrosa la rapidísima aprobación de la iniciativa de ley para la implementación del megaproyecto del Canal Interoceánico, enviado con carácter de urgencia a la Asamblea Nacional.

Pláticas de paz

Querida Nicaragua: No soy analista político, pero el sentido común, que es el menos común de los sentidos, me indica casi siempre el camino adecuado.

El poder como negocio

Querida Nicaragua: En algunos países de América históricamente nos ha caído una plaga de pésimos gobernantes. Gentes en busca de fortunas sin haber trabajado nunca. Algunos de ellos dicen haber obtenido títulos académicos en famosas universidades, pero, para gobernar un país y tratar de que el pueblo tenga trabajo, tranquilidad y paz, no se requieren necesariamente títulos universitarios. Sentido común y sentimientos patriotas no son asignaturas en ninguna universidad.

El papa Francisco

Querida Nicaragua: La Iglesia católica siempre nos está dando grandes sorpresas. Esta vez, ante el asombro de todo el mundo católico, el nuevo papa no se hizo llamar ni Gregorio, ni Benedicto, ni Juan, ni Pablo, ni Sixto.

Sordos, mudos y ciegos

Querida Nicaragua: No sé quién sea el señor italiano Matteo Cardella Costa, a quien intempestivamente sacaron de su casa, sin darle tiempo siquiera a que llevara una segunda muda de ropa, lo condujeron —los soldados— a la Dirección General de Migración y Extranjería para luego montarlo en un vehículo, sin darle ninguna explicación, sin ninguna orden de captura, ni orden judicial alguna y llevándolo hasta la frontera de Peñas Blancas y dejándolo al otro lado, en Costa Rica, sin dinero y sin documento alguno con el cual identificarse, según la información ampliamente publicada en el Diario LA PRENSA en varias ocasiones.

El hombre del palito

Querida Nicaragua: Hace algún tiempo se publicó en LA PRENSA una crónica sobre don Vicente Cuadra, gobernante de los treinta años conservadores en 1871. En la crónica escrita por Jorge Eduardo Arellano se retrata el carácter austero del presidente Vicente Cuadra, un verdadero patricio del siglo XIX, escrupulosamente honrado, quien al terminar su período entregó el poder a su sucesor don Pedro Joaquín Chamorro Alfaro, dejando tan solo buenas acciones y ejemplares manejos públicos a pesar de la pobreza y de la permanente insolvencia de aquellos gobiernos.

Ángeles y demonios

Querida Nicaragua: El mundo anda revuelto. Los hombres nos hemos encargado de echar a perder casi todo lo bueno que Dios nos da. La vida en toda su excelsa esplendidez, ese milagro inmenso con el que podemos proyectarnos para hacer del mundo un paraíso lo hemos convertido en un infierno donde abundan las maldades.

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