La camisa de fuerza eléctrica de Europa

Si la UE quiere alcanzar sus objetivos climáticos, sin sacrificar su seguridad ni su competitividad, debe evitar el determinismo regulatorio en favor de la flexibilidad y el pragmatismo. La disyuntiva es entre una ambición climática que funcione y una estrategia climática existente que podría fracasar con demasiada facilidad.

La economía oceánica de triple retorno

Preservar los océanos del mundo no es solo un imperativo moral, sino también una estrategia financiera inteligente. Invertir en la resiliencia oceánica es una cobertura a futuro, no un costo irrecuperable. Quienes actúen con anticipación moldearán los instrumentos, definirán los estándares y cosecharán los beneficios.

La innovación no debe ser ignorada para resolver el cambio climático 

El mensaje de sacrificio personal del mundo rico no tendrá mucho eco en países que desean desesperadamente un desarrollo impulsado por la energía. Las naciones más pobres no miran hacia Occidente y quieren emular la enorme deuda climática de Alemania, los apagones verdes de España o los precios récord de la electricidad en el Reino Unido.

Cómo los pueblos indígenas impulsarán el progreso en la COP30 

Solo trabajando juntos podremos proteger los ecosistemas del mundo, fortalecer la tenencia de la tierra y los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales, e invertir en las personas como base para un desarrollo resiliente, una transición justa y una estabilidad climática duradera.

Por qué la financiación climática no es suficiente 

No se trata solo de una agenda técnica, sino también política. Solo empoderando a los países con acceso a tecnologías verdes podrán desarrollar las capacidades que necesitan. Y al ayudar al resto del mundo a descarbonizarse, los países ricos se estarán ayudando a sí mismos.

Hacia un acero más ecológico

El mundo no debe perder de vista la importancia de avanzar hacia un acero verdaderamente bajo en carbono. En el camino hacia ese objetivo, el «acero verde ligero» bien merece la pequeña inversión.

Inútil resurgimiento del alarmismo climático

A pesar del alarmismo sobre los desastres climáticos, los datos concretos muestran que el número de víctimas mortales por inundaciones, sequías, tormentas e incendios forestales ha disminuido drásticamente durante el último siglo, pasando de medio millón al año en la década de 1920 a menos de 9,000 al año en la última década…

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