Bromas que salieron mal, muy mal, en Nicaragua 

Polvos pica-pica en un cine, un empujón mortal, un arma de fuego que sí estaba cargada, un saludo que no cayó en gracia y llamadas anónimas que desembocaron en procesos judiciales. Hay bromas de mal gusto y bromas que terminan como estas

El magistrado “cepillo” que habría caído en desgracia

“Chismoso”, “mala gente”, “pedante y “cepillo”. Con esos adjetivos sus conocidos describen a Marvin Aguilar, el que hasta hace poco era un hombre de confianza de Rosario Murillo en el Poder Judicial, pero ahora se presume que ha sido relegado “por tomarse atribuciones que no le competen”, indican fuentes.

“La Huaca” de Arnoldo Alemán y su pandilla

En agosto de 2002, el presidente Enrique Bolaños reveló uno de los escándalos más grandes de corrupción que se han conocido en Nicaragua, protagonizado por Arnoldo Alemán y varios de sus ministros.