A Ricardo Mendoza Irigoyen lo describen como un hombre alejado de la política, de “gustos exquisitos” y de grandes amistades, como la cantante española Marisol. La dictadura niega su paradero.
A Ricardo Mendoza Irigoyen lo describen como un hombre alejado de la política, de “gustos exquisitos” y de grandes amistades, como la cantante española Marisol. La dictadura niega su paradero.
Es un barrio que se encuentra al sureste de la ciudad de Masaya, conocido como el “Barrio Indígena”. Es un recoveco histórico por su protagonismo en la insurrección popular que botó la dictadura somocista, pero también es una pequeña capital de cultura.
Estudiantes que murieron defendiendo sus derechos, médicos que arriesgaron sus trabajos para salvar un herido, religiosos que acudieron al llamado de los jóvenes, vecinos que dejaron de alimentar a sus familias para darles comida a los universitarios cansados y hambrientos.
Los signos de exclamación de usan en escritura y también en la moda. Marianela Lacayo le explica cómo realzar su atuendo con los accesorios ideales.
Nuestro crítico de cine ya vio El alienista. «Es menos ambicioso artísticamente, y más sensacionalista, pero supone una sólida distracción», dice.
Miguel Mora, dueño de 100% Noticias, explica los detalles de cómo Daniel Ortega censuró su canal y confiesa que le gustaría ser presidente de Nicaragua.
Arnulfo Peralta trabajó 14 años de su carrera como periodista en Canal 2. Confiesa que no es romántico y que está escribiendo un libro.
Muchos temen comer mantequilla por miedo a que empeore los problemas cardiovasculares, pero también tiene un lado bueno. Nosotros se lo contamos.
Este es un consejo de la ciencia para que la próxima vez que discuta con algún testarudo e inconvencible, la plática sea más amena.
En 1977 y 1978, poco antes de que Anastasio Somoza Debayle huyera del país, el dictador aún reunía a miles de simpatizantes en las plazas, aseguraba que cumpliría su mandato hasta 1981 y decía que en su gobierno había “diálogo y paz”, mientras muchos morían a manos de la Guardia Nacional
Álvaro Conrado fue asesinado cuando llevaba, a escondidas, agua a los universitarios que recogían víveres en la Catedral. Acababa de cumplir 15 años. Era músico, atleta y quería ser abogado. A él lo mató una bala de plomo.