Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces
Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces
En realidad el país no puede volver a la normalidad cuando está llorando a más de cuatrocientos muertos desde el 18 de abril pasado
La familia en Nicaragua está dividida no solo en la localidad, sino en los restantes senos del mundo por motivos superficiales desde el momento en que la causa de la división es el tema político
Y préstese atención a que hablo de la crisis de Ortega, porque antes del 18 de abril el país estaba en crisis, aunque no lo aparentaba, pero no había crisis del régimen de Ortega.
El discurso de odio es una categoría no protegida por la libertad de expresión y para su existencia requiere: Cualidad especial en el emisor
Este no es un libro ni a favor ni en contra de Daniel Ortega. El propósito es quitarle los velos a un personaje oscuro, y dejarlo ahí expuesto al escrutinio público, con sus luces y sombras
Hoy en día, en la segunda dictadura de Ortega, la verdad circula pero el periodismo vive en el filo de la navaja, los medios independientes son acechados, los periodistas criminalizados
En los tiempos actuales la dictadura no necesita decretar estados de sitio ni ley marcial para apresar a las personas
Es posible que crean que la estrategia les está funcionando. Ya no hay los tranques ni la mortandad de antes
Conviene, entonces, que nos preguntemos de qué forma Ortega representa una amenaza para la paz y seguridad regional
La crisis que vivimos no tiene salida en el aislamiento, sino, por el contrario, en buscar, y no alejar, el respaldo internacional, que lleve a un diálogo nacional