Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces
Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces
A través de la práctica política nicaragüense se percibe claramente el proceso sostenido de concentración de poder.
Mi amigo suizo, Werner Hobarty, quien es tan asiduo lector de esta columna que cuando no la escribo me llama al teléfono para inquirir por qué, me preguntó por el nombre de la diosa griega de la juventud.
La Biblia menciona numerosos casos de pobres y ricos de una forma u otra, con una notoria preferencia por los pobres y cierta exclusión de los ricos. “…Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico se salve…”
Fíjense que yo hasta puedo entender que un ejército prohíba a sus miembros evidenciar con su palabra o comportamiento la opinión política que tengan sobre cualquier tema en el país. Armas y comportamientos políticos son una mezcla nociva en un ejército que pretende ser nacional. Peor todavía cuando son comportamientos partidarios. De hecho está prohibido en la Constitución y todas las leyes que regulan el comportamiento del Ejército en Nicaragua. Lo que no logro entender es que se condene a un oficial menor, por una opinión en privado, mientras estaba de permiso y vestía de civil, y no se condene al mero jefe del Ejército por colocar, o permitir que se coloque, la bandera de un partido en un acto oficial del Ejército en el que él participa. La opinión del teniente primero Yader Montiel es una nimiedad a la par de la acción del general Julio César Avilés. La primera es apenas la opinión de un oficial inconforme, la segunda arrastra y condena a todo el Ejército a ser exactamente lo que le prohíbe la ley. Es mucho más grave. Y peligrosa.
En su tradicional carta pastoral de Cuaresma los obispos católicos de Nicaragua, agrupados en la Conferencia Episcopal, emitieron varios criterios que seguramente serán desoídos por el Gobierno, como el relativo a la necesidad de renovar el Consejo Supremo Electoral antes de las elecciones del 2016
El acto de repetición en el cargo del Jefe del Ejército, general Julio César Avilés, fue una burla, un tributo al cinismo del presidente inconstitucional Daniel Ortega, y del jefe militar, a quien no le importó romper la cadena de sucesión de mando ante su desmedida ambición de poder
En menos de un año estaremos conmemorando el 6 de febrero de 2016, en que se cumple el primer centenario del óbito de nuestra máxima gloria literaria y uno de los grandes de las letras universales, el incomparable vate Félix Rubén García Sarmiento, mejor conocido como Rubén Darío, quien brilló con luz inmarcesible durante escasos 49 años en el firmamento de la poesía y literatura en lengua española
Cuando el gobierno venezolano de Nicolás Maduro autorizó a su guardia pretoriana usar armas de fuego contra las manifestaciones callejeras de los estudiantes sabían muy bien lo que hacía: seis jóvenes han sido asesinados en las últimas semanas por la policía, tratando de acallar las protestas de una sociedad cada vez más enfurecida contra los atropellos desenfrenados de la dictadura chavista, la corrupción generalizada del régimen, el desabastecimiento, el colapso de la legalidad y la situación creciente de caos que se va extendiendo por todo el país.
¿¿Han oído hablar de “identidad de género”, “violencia de género”, “desigualdad de género”? ¿Se han cuestionado por qué no se dice “identidad sexual”, “violencia contra la mujer”, “desigualdad entre los sexos”?
El castrismo por medio de su operador local en Venezuela está nuevamente a la defensiva, aplicando la metodología represiva que le ha funcionado en Cuba, Bolivia, Ecuador, en la misma Venezuela y otros países, para sostener sus regímenes totalitarios. Lo que sucede hoy en Venezuela es parte del curso político previsto por el castrismo. Ya han pasado por esto varias veces, en Cuba y en diferentes países, y han retenido el poder con éxito. Sin embargo, en el caso de Venezuela se presenta un elemento que puede terminar con la dictadura de Maduro: las mujeres venezolanas han tomado el liderazgo.