El dilema: ¿Ser o no ser amigo del jefe? No siempre es beneficioso
Llevarse bien con el jefe puede ser un asunto de actitud, pero ser su amigo va más allá de eso. Estudios descartan esta posibilidad, porque una relación de ese tipo con el tiempo corre el riesgo de convertirse en tóxica y dañar el ambiente de trabajo en equipo