Pedro Corzo


Pedro Corzo es periodista cubano.

Humanismo y/o colaboracionismo

Enviar ayuda al pueblo cubano a través de las autoridades totalitarias es nutrir la represión y aumentar la miseria. No dudo que esta opinión se preste para que los partidarios de esos regímenes de fuerza, acusen de odiadores de oficio a quienes la emiten, pero la verdad ha de decirse, aunque pueda ser tergiversada.

Pedro Corzo es periodista cubano.

La guerra nuclear de Fidel Castro

La falta de escrúpulos del dictador y sus ambiciones no conocían límites. Había decidido con tal de ocupar una posición clave en la política mundial, sin consultarlo con el pueblo, arriesgarlo todo, incluyendo la supervivencia de los habitantes de la Isla.

Pedro Corzo es periodista cubano.

Votar, un deber intransferible

El acto de votar cuando se efectúa en un marco de pluralismo político, en secreto, en un ambiente de completa transparencia y libre de coacción, condiciones que no existen en Cuba, Nicaragua, Venezuela y Bolivia, es, a pesar de sus defectos, el mejor método para elegir a los gobernantes.

Pedro Corzo es periodista cubano.

Cuba, la generación de relevo

No existen dudas del poder del miedo para paralizar a las personas, para enterrar los sueños de muchos individuos, pero el control que se deriva del miedo es sumamente frágil si no está asociado a la utopía, a la ilusión de que lo que entregamos hoy, incluida la dignidad, va a ser compensado con creces una quimera que todo parece indicar ha sido desechada por la mayoría de los cubanos.

Pedro Corzo es periodista cubano.

Plantadas

El presidio político femenino cubano ha sido, sin dudas, el más numeroso y extenso en años que haya padecido el hemisferio americano. Se inició en 1959 y aún no termina…

Pedro Corzo es periodista cubano.

Crímenes de odio del castrismo

Fidel Castro atacó las religiones en Cuba con ferocidad, al igual que hizo contra los homosexuales. Él se ungió como el paradigma a seguir, no podía permitir otra religión que no estuviera encarnada en su persona porque, a fin de cuentas, el castrismo es una forma de fundamentalismo místico.