De Chávez a Sánchez: narcisismo, profanación y necropolítica
Al acometer sus acciones, el profanador envía un mensaje: lo puedo todo. No tengo límites. Estoy encima de las tradiciones, del tipo que sea. Al dar al traste con la sacralidad de los restos, hace una exhibición de su poder enorme, al tiempo que muestra su desdén por los dolientes o por los que rechazan su acción.