Los préstamos blandos de doña Sabina
A las seis de la mañana Sabina López, viuda, en su casa del vecindario del mercado Boer, bañada y vestida está lista para iniciar su escogida agenda laboral.
A las seis de la mañana Sabina López, viuda, en su casa del vecindario del mercado Boer, bañada y vestida está lista para iniciar su escogida agenda laboral.
A un año de su arribo a Buenos Aires (1893), Rubén siente la necesidad de que el movimiento literario que él indiscutiblemente encabezaba, tuviera su propia revista. Se necesitaba, como él mismo dice en su AUTOBIOGRAFIA, un “órgano de nuestra naciente revolución intelectual”.
Don Rodolfo tendría como setenta y cinco años de edad y más de cincuenta de casado, con su esposa de entonces y de siempre, doña Esmeralda.
Según explica la Gramática académica, la variante «tal es así» no se considera adecuada, lo preceptivo en estos casos es emplear la forma con el cuantificador «tanto» o con su forma apocopada «tan».
Elizabeth envía a su hijo un paquete con documentos y recortes de prensa relacionados con el tema, y reflexiona sobre la costumbre “en el Occidente ilustrado” de “mantener al animal que va al matadero en la ignorancia, atontado, incapacitado”.