¿Quién le está susurrando al oído a tu chatbot?
Permitir un poder centralizado y sin rendición de cuentas sobre la infraestructura de IA equivale a propiciar una deriva tecnoautoritaria, ya que resulta evidente cómo cada capa de la estructura de influencia algorítmica puede instrumentalizarse para amplificar o suprimir ciertas opiniones sin necesidad de censura manifiesta.