Gracias Señor
Gracias por haber permitido que ese ángel me acompañara por tanto tiempo. Gracias porque tantas veces dejaste que me sentara con ella en el escaño rústico que nos dejó mi padre…
Gracias por haber permitido que ese ángel me acompañara por tanto tiempo. Gracias porque tantas veces dejaste que me sentara con ella en el escaño rústico que nos dejó mi padre…
La Margarita del poema era pues una niña de siete años cuando Darío, un adulto de 40, le dedicó su poema.
El puerto histórico El Realejo no es otro que el actual puerto de Corinto y si hay una bienvenida que ofrecer para entrar a la historia, esta debería darse a la entrada de Corinto.