Luis Gutiérrez Cortés


Gracias Señor

Gracias por haber permitido que ese ángel me acompañara por tanto tiempo. Gracias porque tantas veces dejaste que me sentara con ella en el escaño rústico que nos dejó mi padre…

Este era un rey…

La Margarita del poema era pues una niña de siete años cuando Darío, un adulto de 40, le dedicó su poema.