Humberto Carrión


De un cuento a otro

Estoy libre de todo ocultismo, magia, brujería y de cualquier maleficio o rito de sangre. Mis protectores son más fuertes sin tener que llevar talismanes en el cuerpo, con la salvedad de un pequeño tatuaje en la cadera derecha que me identifica.

Para seguir opinando

Imaginen la noche antes del fuego que no había sido inventado. Solo eran el Sol y la Luna, el hombre y la mujer, no había dioses ni semidioses LGTBI. Los dioses se reproducían de manera natural y no existía la píldora, de la que se aprovechó un profesor con su alumna de primer año, y ahora, viejito, es un predicador tragador de hostias.

Me disculpo con Noé el del arca

En algunos lugares es prohibido el conocimiento, como tiempo atrás Adán y Eva, quienes queriendo ser libres de la ignorancia, fueron castigados con un doloroso destierro del jardín, más que el dolor que he sentido en mi nervio femoral.

Difícil es no escribir sátiras

Le salió muy mal a Hamás su estupidez y su barbarie. Los países árabes de la región se reunieron y no quieren saber nada de una guerra contra Israel, solo Irán, que no es país árabe, y no fue invitado a la reunión referida.

Una misión imposible

En resumen, el odio entre los palestinos y los judíos viene in crescendo en vez de lo contrario, por lo que la solución de dos Estados en el mismo territorio parece misión imposible.

Los sueños que soñamos

En otros lugares a los herejes les llaman golpistas y traidores, igual para perseguirlos, encarcelarlos, desterrarlos y confiscarlos. Quizás el sueño de la esperanza pronto rime con aquella canción que dice: “La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, ¡ay, Dios!”