Descanse en paz doña Norma Chávez de Flórez
No me cabe la menor duda que tanto mi amigo Donald, como Oscar, Maritza, Rosita, Yolanda, Roberto y José René tuvieron la suerte de haber gozado del amor de ese Ángel que Dios les asignó para protegerlos, amarlos y enseñarles a ser hombres y mujeres de bien.