El presidente Trump y su apuesta riesgosa

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Un amigo cuyo pragmatismo es célebre en Nicaragua, me dijo algo que fue lo que inspiró este artículo. Según él los artículos que he escrito refiriéndome al presidente norteamericano Donald Trump, tienen alguna razón, pero en todos ellos se me ha olvidado que él fue elegido presidente de los Estados Unidos con una de las más abrumadoras cantidad de votos electorales y ciudadanas de los últimos tiempos y no cabe la menor duda que está cumpliendo todo lo que prometió en su campaña y que a juicio de él (mi amigo) fue lo que lo hizo ganar apoteósicamente. Dijo que iba a deportar a once millones de inmigrantes que habían entrado de forma irregular y aunque el ritmo que lleva está muy lejos de esa cifra lo está cumpliendo, pues en dos meses ya casi ha deportado a 50 mil personas. La otra promesa de we will make great America again (haremos grande a América otra vez), también lo está cumpliendo, aunque a su modo. Adicionalmente pretende disminuir los intereses para rebajar los pagos de la inmensa deuda externa, devaluar el dólar para abaratar su oferta exportable, bajar el precio del petróleo con medidas como permitir a Rusia exportar sin sanciones y tranquilizar a los contribuyentes mediante devoluciones fiscales que les permita superar la actual incertidumbre.

Dicho esto, paso a explicar el porqué del título, “El presidente Trump y su apuesta riesgosa”.

Para entender un poco el porqué cuando nos referimos a los Estados Unidos de Norteamérica, lo hacemos como el Imperio, el país más poderoso del mundo o como el lugar de la Tierra en donde se puede cumplir el sueño norteamericano o lo que es lo mismo, llegar a tener una vida cómoda o volverse rico (millonario). Como dije antes, les comparto las siguientes cifras macroeconómicas mundiales: el PIB Mundial en el 2024 fue de $110 trillones de dólares, un trillón equivale a 1,000 billones. De esa cantidad astronómica, el PIB de los Estados Unidos fue de 28 trillones de dólares equivalente al (25 por ciento) del PIB mundial. Le sigue China (de lejos) con 18 trillones equivalentes a (16 por ciento), luego tenemos a la Unión Europea con 18 trillones de dólares, equivalente al (16 por ciento), le siguen Rusia y México, ambos con 2 trillones equivalente al (2 por ciento). Vistos esos números es fácil comprender la prepotencia del presidente Trump al referirse a sus vecinos y al resto de países del mundo. Estos números que les he compartido son cifras oficiales.

Ahora ocupémonos del poderío militar. En esta área la supremacía tecnológica y militar es avasalladora con respecto a los otros países. Con respecto al poderío atómico, mi humilde opinión es que este no asusta ni mete miedo, pues al loco que se le ocurra disparar el primer proyectil nuclear, puede estar seguro de que su país desaparecerá de la faz de la Tierra.

Una de las críticas más agrias del presidente Trump es cuando se refiere a los aranceles. Cuando él se refiere a que de todos los países que comercian con los Estados Unidos, la gran mayoría lo hacen con una disparidad que él la ve como obscena, pues mientras los productos que estos exportan entran a los Estados Unidos sin impuesto, los productos americanos son grabados con impuestos en su mayoría altos. Algo en lo que me parece que tiene razón. Por ello él (Trump) es enemigo de los tratados de libre comercio y el próximo mes de abril implementará lo que llama aranceles recíprocos para todos los países del mundo. Esto quiere decir que el mismo arancel que esos países impongan a los productos norteamericanos, él los gravará con un impuesto igual. Ya inició imponiéndole a China un arancel del 10 por ciento, el 25 por ciento al hierro y al acero, además de la amenaza de un impuesto del 25 por ciento a los productos provenientes de México y Canadá.

Ahora la pregunta del millón: ¿Podrá el imperio manejar esa política sin que los ciudadanos norteamericanos sufran un descalabro en sus economías familiares? La misma interrogante es válida para las grandes, medianas y pequeñas empresas norteamericanas. Yo lo veo harto difícil, pero según otro amigo que también tengo mucho respeto por sus opiniones porque usualmente es bien informado, me dice que, si bien la apuesta del presidente Donald Trump es bien riesgosa, es posible que salga airoso de ella.

Independientemente de los resultados que tenga ese malabarismo político en que se ha empeñado el presidente Trump, yo, este humilde servidor, puedo asegurarles que muchos países alrededor del mundo saldrán chopeados, (nicaraguanismo cuando nos referimos a algo o alguien a quien le salieron mal los planes). Así las cosas, ya veremos dijo el ciego.

El autor es analista político y directivo nacional de las Fuerzas de Veteranos de Guerra de la Resistencia Nicaragüense.

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