Glenda Mccoy


Atila Ortega-Murillo

Ojalá nuestros estimables gobernantes recapaciten y rectifiquen antes de que el vaso se derrame

Don Magdaleno Sevilla

Por eso es que vivimos en perpetua guerra y no podremos celebrar en paz, orgullosamente, los doscientos años de nuestra independencia

Entre la náusea y el desprecio

Los griegos regresaron después a su canibalismo político ritual, y Esparta se comió a Atenas, hasta que un bárbaro del norte —de la misma península— entendió como aprovecharse de las divisiones sin haberlas provocado, no como aquí.

La unión, en el Chipote

Y así como antes los opositores solo se unían por fuerza en la zaranda y la cárcel somocista, ahora algunos lo hacen en el Chipote.