Ritornello
Rosario Murillo en su alocución en los días álgidos calificó a los jóvenes manifestantes de “vampiros que reclaman sangre”. Otra desdichada frase.
Rosario Murillo en su alocución en los días álgidos calificó a los jóvenes manifestantes de “vampiros que reclaman sangre”. Otra desdichada frase.
La verdadera democracia como la definió Abraham Lincoln en su famosa oración: “El gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”.
Como vemos con un ejemplo histórico, Anastasio Somoza Debayle pudo irse de otra manera, de una forma más digna y menos sangrienta.
Su táctica fue una borrachera de estupidez y de crueldad, sin estrategia, como corresponde a una agrupación marginal de la sociedad.
En el supuesto diálogo que está por realizarse lo primero debe ser la libertad de los jóvenes si todavía están detenidos, la transparencia en el mismo diálogo y la escogencia de personas de calidad moral en el mismo.
El detonante de este estallido fue la respuesta equivocada del gobierno a la crisis aguda de iliquidez que enfrenta el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS). Pero esta no fue la única causa del momento que estamos viviendo.