Fabrice Le Lous


Carlos Alberto Valdivia, en el 2001, recibió un tiro por equivocación, desde entonces no volvió a caminar. LA PRENSA/ Y. FLORES

Víctimas de balas perdidas

Quiso el azar que estuvieran en el momento y en el lugar equivocado cuando un arma se disparó y una bala tocó sus entrañas y alteró sus vidas, en algunos casos acabó con ellas.