En Letra Pequeña
Bajo la etiqueta de «opositor» o «derechista», dice Fabián Medina en esta columna, el régimen de Ortega ha desatado una caza de brujas en Nicaragua como si pensar en un gobierno diferente al de Ortega fuese una acción criminal
Bajo la etiqueta de «opositor» o «derechista», dice Fabián Medina en esta columna, el régimen de Ortega ha desatado una caza de brujas en Nicaragua como si pensar en un gobierno diferente al de Ortega fuese una acción criminal
En el fondo, lo que hay aquí es un gobierno que se comporta como pandilla, agrede, irrespeta, delinque, pero pide que se le trate con la dignidad y respeto que ellos, por sus actos y comportamiento, no se merecen.
De nuevos próceres, soberanía, el canal y otros megaproyectos habla Fabián Medina en su columna de este jueves
Los partidos políticos opositores están cometiendo un error al tratar de entender los cambios de fichas en el Consejo Supremo Electoral que sorpresivamente inició Daniel Ortega, a la luz de las elecciones tal como las conocíamos antes. Olvídense.
Hacia dónde va esta sociedad donde quienes deben perseguir a los delincuentes se comportan como tales y donde quienes se comportan como ciudadanos son perseguidos como delincuentes.
Es tiempo de camaleones. Lo traidores de todo tiempo. Los siete puñales. Esos que en año electoral vemos armando su partido “opositor” para luego venderlo al mejor postor. Esos que vemos cruzarse de gobierno en gobierno como si fuesen parte del inventario.