La legitimidad interna es indispensable para el cambio
La oposición nicaragüense necesita más que apoyo internacional. La legitimidad interna es clave para lograr una transición democrática real en Nicaragua.
La oposición nicaragüense necesita más que apoyo internacional. La legitimidad interna es clave para lograr una transición democrática real en Nicaragua.
El régimen de Ortega y el FSLN se apropiaron de la Revolución Sandinista en Nicaragua, reescribiendo la historia y borrando la lucha cívica del pueblo.
Desarmar los feudos —con misiones, pactos de tarea y reconexión con la base real— es la condición para convertir la denuncia en resultados y la esperanza en un plan. Si organizamos el trabajo alrededor de objetivos específicos y medibles, la oposición volverá a hablarle al pueblo y, sobre todo, volverá a servirle.
En una dictadura, cada pequeña capacidad que se socializa… es un trozo de soberanía recuperada. Y cuando esa capacidad se multiplica, la polarización pierde su hechizo, porque la conversación ya no gira sobre identidades heridas, sino sobre soluciones comprobables.
El futuro de Nicaragua no puede depender únicamente de un grupo. La visión conjunta debe ser la construcción de la Nicaragua que queremos, basada en los pilares de democracia, justicia y libertad para todos. Sin esta colaboración, los anhelos colectivos seguirán siendo rehenes de un régimen en el que no existe un futuro viable para ningún nicaragüense.