David McField, poeta caribeño que falleció recientemente a los 90 años. EL 19 DIGITAL

David McField, poeta caribeño que falleció recientemente a los 90 años. EL 19 DIGITAL

David McField, amigo cercano de Murillo y padre de un hijo que el régimen considera “traidor”

Para ella era "Davicito" y quienes los conocieron en su juventud aseguran que fueron bastante cercanos hasta el día de la muerte del poeta caribeño. Siempre se mantuvo con el sandinismo, aun cuando su hijo rompió con ellos y lo declararon traidor.

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Fue en el Grupo Gradas, a mediados de los años setenta, cuando Rosario Murillo y David McField empezaron a ser cercanos. Él de 31 años y ella de 23, hacia 1974 ambos estaban en el mundo de la poesía, y en el caso de McField, también en la música de estilo caribeño por sus orígenes costeños. 

Para entonces, McField tenía una cafetería en Managua llamada Libromundo, un espacio que funcionaba para encuentros de hippies y bohemios, y en donde se hacían presentaciones de libros y exposiciones de pintura. Murillo visitaba este lugar, al igual que La Tortuga Morada, otro sitio en donde coincidía con McField. 

Rosario Murillo para entonces ya estaba vinculada al mundo de las letras. Trabajaba en el Diario LA PRENSA desde 1968, donde se desempeñaba como secretaria de la dirección, y había comenzado a publicar sus primeros poemas en La Prensa Literaria. 

David McField estuvo enfermo por varios días en el Hospital Militar antes de morir el 29 de octubre. ARCHIVO

«Ella le decía ‘Davicito’ y sí recuerdo que eran bien cercanos. No sé si habrán llegado a lo romántico amoroso, pero sí eran bastante cercanos y se compartían poemas, se miraban», detalla un artista de esa época que solicita no ser mencionado. 

El Grupo Gradas era un espacio de artistas que se manifestaba contra la dictadura somocista desde los atrios de las iglesias. Le pusieron gradas en referencia a las escaleras de los templos donde se expresaban. En ese espacio participaron además de Murillo y McField, otros artistas como Alfonso Jiménez, Winston Curtis, Mario Montenegro, Efrén Medina o Carlos Mejía Godoy. 

«De carácter afable y solidario. Siempre cercano a los que, como yo, empezábamos a quitarnos los pantalones chingos del arte popular para comprometernos con más entrega a la lucha por una patria libre», lo recuerda Mejía Godoy, con quien mantuvo una amistad hasta el último día, a pesar de las diferencias políticas. 

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David McField murió el 29 de octubre tras varios días internado en el Hospital Militar por padecimientos propios de su edad y que no han sido revelados al público. La misma Rosario Murillo dedicó varios minutos para despedir a su amigo en su alocución diaria. «Supo ser sangre brava y dulce de los mejores hijos de Nicaragua», dijo al despedirlo. 

«Sin revolución no hay nada»

Después del estallido de la crisis política de 2018, David McField decía que no se podía estar en otro bando que no fuera con los Ortega Murillo. «Sin revolución no hay nada, ni habrá vida, ni llegaremos a ninguna parte. Hay que estar en la revolución como dé lugar», declaró todavía en agosto de este año a medios de comunicación oficialistas. 

La revolución le pudo más que su propia sangre. David McField permaneció con el régimen de su amiga Murillo aun cuando su hijo Arturo McField denunció a la dictadura en una sesión del Consejo Permanente de la OEA. 

Al igual que su padre, Arturo McField fue diplomático del régimen de Ortega. Primero fue periodista y en 2006 realizó una entrevista a los Ortega Murillo en su casa de El Carmen, en Managua, un complejo en el que ningún otro periodista independiente ha conseguido entrar para hablar o simplemente ver el entorno familiar.

Arturo McFields cuando era periodista de Canal 12 y tuvo acceso a la casa de los Ortega Murillo. ARCHIVO

 En 2011, Arturo McField llegó a la Embajada de Nicaragua en Washington como agregado de prensa. Tiempo después fue nombrado ministro consejero en la OEA y en 2021 fue nombrado embajador. Él fue incluso quien se encargó de tramitar el proceso de salida de Nicaragua de la OEA, en noviembre de 2021. 

Fue hasta marzo de 2022 que McField denunció a la dictadura en ese organismo y desertó. Eso le costó que lo catalogaran como «traidor a la patria» y lo despojaran de su nacionalidad. 

Para este reportaje, la Revista Domingo solicitó entrevista con el exdiplomático tras el fallecimiento de su padre, pero no respondió a nuestra consulta de comentarios. 

Del Rama a Managua «a pie» 

David McField Richards nació el 6 de octubre de 1936 en El Rama, en la Costa Caribe Sur. A los 11 años se trasladó a Bluefields para estudiar en el Colegio Moravo, donde comenzó a desarrollar su vocación de poeta y músico. 

En 1957 se graduó de secundaria y posteriormente se trasladó a Managua para estudiar en la Escuela de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN). McField llevó en su guitarra a la capital los ritmos del Caribe, especialmente el palo de mayo, del que él mismo sacaba pecho de haberlo «mostrado» por primera vez en el barrio La Mecatera, de la vieja Managua. 

Según contó McField en una entrevista de archivo de Canal 6, él llegó a Managua «a pie» y a las pocas semanas se reunió con Pedro Joaquín Chamorro Cardenal y otros intelectuales que se juntaban para conspirar contra el régimen somocista. No fue por mucho tiempo, pues McField consideró «absurdo» el pensamiento de estos y se fue por su cuenta. Tiempo después, apareció vinculado a la guerrilla del Frente Sandinista. 

David McField irrumpió en la escena artística por su poemas donde habla de la negritud y la cultura caribeña. ARCHIVO

McField consiguió trabajo como docente de español en el Colegio Bautista, donde dio clases por 12 años, pero también pasó por las facultades de la UNAN Managua y León. «Se asustaron de que un costeño, un negro, fuera a dar clases de español a la universidad», contó McField en su entrevista con Canal 6. 

Carlos Mejía Godoy recuerda que lo conoció a inicios de los setenta. «Fue mi profesor de Literatura en la Escuela de Periodismo antes del terremoto». Después se lo encontró «militando ambos en el grupo Gradas. Se distinguió por la calidad de su obra literaria y musical», detalla el cantautor. 

En ese tiempo McField fue un artista que irrumpió en la escena por lo que escribía. En su poesía hablaba sobre la identidad afrodescendiente, denunciaba las desigualdades sociales y cuestionaba el racismo. Su poema Dios es negro fue polémico al hablar sobre el color de piel de un dios que nadie conoce. Con esa figura fue que llegó al Grupo Gradas. 

“¡Dios es negro!; el que no le guste, que se vaya donde el diablo que es blanco”, mencionó años después, en 2009, en una entrevista con LA PRENSA. 

McField mencionó a Canal 6 que fue en el Grupo Gradas donde conoció a la hoy dictadora de Nicaragua. «Nos encontramos con Rosario Murillo que dignificó aquella idea, le dio vida. Rosario Murillo con su carácter le dio forma al movimiento, le dio cuerpo y lo llevó a trascender a todos los niveles por todo el país». 

En ese tiempo, McField también estaba ya vinculado con la guerrilla y era parte de la resistencia urbana. En su casa de Ciudad Jardín recibía a la gente que luego se iba a enmontañar con el Frente Sandinista para luchar contra Somoza. 

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Por su parte, Murillo se iría hacia Costa Rica en 1977 en donde se establecería con Daniel Ortega. No regresó a Nicaragua hasta el triunfo de la Revolución en 1979 y lo hizo como la pareja del dictador, entonces nombrado coordinador de la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional. El nuevo gobierno revolucionario envió a McField a África. 

Siempre sandinista 

McField fue enviado primero a Mozambique, en el sudeste africano, como embajador de Nicaragua. Él se encargó de que el líder independentista de corte marxista leninista, Samora Machel, visitara Nicaragua y mantuviera relaciones estrechas con los sandinistas. 

Después, McField quedó como el único representante de alto nivel en África. «Yo era el único embajador nicaragüense que cubría 50 países africanos. Cualquier cosa en Etiopía, me mandaban a llamar y ya iba yo para Etiopía. Después, que iba para Lesoto y así todo el tiempo», relató en su entrevista a Canal 6. 

David McField fue diplomático de Ortega por varios años. ARCHIVO

Tras la derrota electoral de 1990, McField regresó a dar clases a la UNAN y cuando volvió Ortega al poder en 2007 lo nombró su embajador en Jamaica y posteriormente fue el director general para África, Asia y Oceanía. 

Siempre estuvo con el Frente Sandinista y su amiga Rosario Murillo cada vez que podía le echaba flores en sus alocuciones diarias. Llegó a nombrarlo «el poeta negro de la Revolución», junto a Carlos Rigby. En 2019, le entregaron la Orden Independencia Cultural Rubén Darío. 

Hasta el día de la muerte del poeta, Murillo mostró su cercanía con él. «Tu clamor, tu poesía, tu canto, tu esperanza aquí están, tu llama eterna aquí está, te queremos y saludamos», le dijo el 6 de octubre, el día de su cumpleaños número 90. 

El 22 octubre del mismo mes, la misma Murillo anunció que McField estaba muy enfermo. «Un abrazo solidario, intenso, a David McField, que se atiende en el Hospital Militar de Managua, y a toda su familia. Siempre con cariño y en oraciones por su salud», mencionó. Una semana más tarde, McField falleció y nuevamente Murillo se derritió en elogios para su amigo. 

«Amaneció, David», le dedicó. La Presidencia también emitió un comunicado de condolencias a su familia y anunciando que el entregarán la Orden Augusto C. Sandino, la máxima distinción del país.

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