El resultado de las elecciones en Israel indica que hasta ahora ni el primer ministro Benjamín Netanyahu ni su principal contrincante, el opositor y exmilitar Gadi Eisenkot, han conseguido mayoría parlamentaria, por tanto, deben establecer alianzas para gobernar. Pero indistintamente de cómo quede configurado el nuevo gobierno, a criterio del analista Luis Fleischman, la oposición nicaragüense debería acercarse a Jerusalén y a Washington para recordarles el peligro que implica la cada vez más estrecha relación del régimen Ortega Murillo con Irán.
Además, considera que Daniel Ortega no reanudará las relaciones diplomáticas que cortó con Israel en octubre de 2024, ya que la ruptura no fue por desacuerdos con el actual primer ministro Netanyahu, sino porque pertenece a un club ideológico que por razones que rechaza a Estados Unidos y también a Israel.
«Ortega no va a normalizar relaciones con Israel, aunque tengan a madre Teresa (de Calcuta) como primer ministro… Con Estados Unidos no se puede dar el lujo de cortar relaciones por completo —porque es su principal socio comercial y vecino cercano— pero con Israel sí puede, porque tampoco tiene influencia (sobre Nicaragua)», dice Luis Fleischman, profesor del Palm Beach State College y experto en política israelí.
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Por qué preocupa a Israel la relación de Ortega con Irán
Fleischman, que también es cofundador del Palm Beach Center for Democracy, ubicado en Florida, Estados Unidos, explica que aunque por la distancia geográfica que separa a ambos países y por otros aspectos políticos y culturales Israel no tiene incidencia sobre Nicaragua, eso no implica que no le preocupe la estrecha relación de Ortega con Irán. Incluso, considera que para Israel tanto Nicaragua como el resto de los países de Latinoamérica están tomando una gran relevancia.
«Recordemos que en el pasado hubo muy buenas relaciones, tanto bajo los gobiernos democráticos de los años 90, como también con Anastasio Somoza. Incluso diría América Central y América Latina son cada vez más importantes para Israel por el apoyo que le brindan», asegura el analista.
Como parte de ese respaldo, Colombia y Paraguay trasladaron sus embajadas en Israel a Jerusalén. La presidenta Laura Fernández de Costa Rica ha expresado su intención de hacer lo mismo, y se espera que muy pronto Argentina se sume a este grupo cuyo apoyo Israel valora mucho, ya que llega en momento en que otros que consideraba aliados le dieron la espalda a raíz de la guerra en Gaza.
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Fleischman advierte sobre las alianzas internacionales de Ortega
«Israel aprecia el apoyo de América Latina, especialmente porque muchos países, entre ellos algunos europeos que teóricamente eran aliados, le han dado la espalda. Recordemos que hay sanciones económicas que vienen de países como Holanda, con el que en algún momento fueron amigos», señala Fleischman.
El analista explica que la demonización está dirigida contra el Estado de Israel, no contra el actual primer ministro Netanyahu. «Estamos hablando de gente que no cree en la existencia del Estado de Israel, que creen que Israel es un Estado colonialista que oprime a los palestinos, que mata palestinos, que mata civiles, que mata niños. Esta es la propaganda que existe y esta es una de las propagandas que Ortega compró por conveniencia», asegura el analista.
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Fleischman reconoce que la dictadura Ortega Murillo es aliada de los enemigos de Israel, sin embargo, considera que esa cercanía de Ortega con Irán a quien más le debe preocupar es a Estados Unidos. Ya que geográficamente está más cerca de Nicaragua y la colaboración que Ortega y otros países de Latinoamérica le brinden a Irán pueden afectarlo.
Opositores nicas deben reforzar relaciones con Israel, dice el analista
Es por ello que considera que «todos los que se oponen a la coalición de izquierda con el radicalismo islámico, con Irán y China, y defienden la democracia, deberían darse la mano y hacer un círculo de solidaridad».
Añade que ese círculo de solidaridad incluye a la oposición nicaragüense y que sus dirigentes deberían reforzar las relaciones con el gobierno de Israel, independiente de quien gane estas elecciones ya que, en el futuro, cuando las relaciones se normalicen, puede incluso beneficiarse de los avances que ese país ha desarrollado en el sector agrícola tan importante para Nicaragua.
¿Podría Eisenkot tejer una alianza que le permita formar gobierno?
Con respecto al futuro del nuevo gobierno, hay que esperar que se defina quién formará el nuevo gobierno y cómo lo hará. Con respecto a las futuras alianzas, Fleischman cree que la coalición de Netanyahu no aceptaría hacerlo con los partidos árabes que podrían alcanzar hasta 19 escaños en el parlamento, porque sus agendas son opuestas a las de los partidos de sus aliados.
Fleischman ve más factible una alianza entre la coalición opositora del exmilitar opositor Gadi Eisenkot con el partido árabe Ra’am que es más pragmático y amigable al sionismo; por otro lado, el liderazgo del partido Shas ha declarado que estarían abiertos a formar gobierno con Eisenkot, informó el Jerusalem Post.
De concretarse, Ra’am aportaría siete escaños y Shas otro siete a los 48 que se prevén para la coalición de Eisenkot. Esto pondría al exgeneral justo por encima de los 61 escaños que representan la mayoría en el parlamento, integrado por 120 escaños, y le permitiría formar gobierno.
Pero aunque una eventual alianza entre el bloque de Gadi Eisenkot, el partido ultraortodoxo Shas y el árabe Ra’am podría reunir los escaños necesarios para formar gobierno, su viabilidad política es todavía incierta: Shas tendría que romper su alianza con Netanyahu, mientras Eisenkot enfrentaría el desafío de mantener unido a su bloque, donde existen resistencias a gobernar tanto con los ultraortodoxos como con los partidos árabes.
Mientras se espera el resultado final, otra cosa que está clara para Fleischman es que la nueva configuración del parlamento provocará algunos cambios, entre ellos una mejoría en las relaciones de Israel con sus vecinos de Medio Oriente, especialmente los del Golfo Pérsico, que le temen a Irán.
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Ante eventual ausencia de EE. UU., Israel tendrá que apoyar a sus vecinos
El analista cree que las relaciones de Israel con vecinos como Arabia Saudita deberían mejorar porque cada vez es más evidente que Estados Unidos no quiere involucrarse en conflictos en zonas remotas, y citó el retiró sus tropas de Afganistán y más recientemente de Irak, sin importar la vulnerabilidad de los kurdos.
«Entonces al alejarse cada vez más Estados Unidos, a Israel no le va a quedar más que cooperar con Arabia Saudita, los Emiratos Árabes, Baréin y con todos sus vecinos árabes que le temen a Irán», asegura el analista.
Añade que Arabia Saudita hizo una alianza de defensa mutua con Pakistán y Turquía, pero ellos no le están defendiendo de los hutíes que siguen amenazando. Le deshabilitaron el aeropuerto de Riad y aunque varias refinerías sauditas están en peligro de ser bombardeadas nadie ayuda a Arabia Saudita. País que hasta ahora, por razones políticas y de imagen, no ha recibido la ayuda de Israel. Pero que ante la falta de apoyo podría verse obligado a recibirla porque es el único que le puede ayudar», afirma el analista.
Incluso, Fleischman considera que un triunfo de la oposición facilitaría el mejoramiento de las relaciones de Israel con sus vecinos. Porque es más fácil que Arabia Saudita se acerque a un eventual gobierno como el de Eisenkot ya que sus aliados, los partidos árabes, pueden cumplir una función importante de mediadores. Por lo que cree que es más factible una mejoría en las relaciones de los países de Medio Oriente sin Netanyahu en el poder.