Combo de fotografías del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva (i), y de su homólogo de Nicaragua, Daniel Ortega. ARCHIVO/EFE/ Andre Borges/Miguel Gutiérrez

Combo de fotografías del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva (i), y de su homólogo de Nicaragua, Daniel Ortega. ARCHIVO/EFE/ Andre Borges/Miguel Gutiérrez

Excomandante guerrillera Mónica Baltodano critica posición de Brasil ante situación en Nicaragua

Mónica Baltodano instó al gobierno de Lula da Silva a tomar una posición más firme ante la dictadura, según entrevista que brindó a medio brasileño

La excomandante guerrillera Mónica Baltodano cuestionó este domingo al gobierno de Brasil por su postura ante la crisis social y política que enfrenta Nicaragua y su renuencia para que se realizara la reunión de consulta de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA), que está prevista para el próximo 2 de octubre y en la que se abordarán las acciones que tomarán frente a la dictadura orteguista.

Las declaraciones de Baltodano aparecieron este domingo en una entrevista que concedió al medio brasileño Globo, y en la que también instó al gobierno brasileño a tomar una posición más firme ante la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo a tan solo unos días de que se realice el encuentro de los ministros.

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«Sé que el gobierno de Brasil está consciente de que Nicaragua ha sido secuestrada por la dictadura más cruel de América Latina y por lo tanto Brasil debería condenar, expresa y claramente, a la dictadura Ortega Murillo. Creo que es un asunto de principios que los gobiernos progresistas muestren empatía por un pueblo que está sufriendo la negación de las más elementales libertades y derechos», aseguró la nicaragüense.

¿Qué fue lo que pasó en la OEA?

El pasado 5 de agosto, la representación de Brasil ante el Consejo Permanente de la OEA rechazó la aprobación del proyecto de resolución: «Convocatoria de una Reunión Consultiva de Ministros de Relaciones Exteriores para Examinar la Situación en Nicaragua», apostando por el diálogo e instando a la OEA a evitar el aislamiento del país.

Durante la sesión, Brasil abogó por el principio de no injerencia y soberanía y rechazó que la situación que se vive en Nicaragua y que empeoró tras el anuncio de la eliminación de elecciones y la aprobación de reformas constitucionales, debería tratarse como un tema de seguridad. «En cuanto al proyecto de resolución, creemos que es erróneo abordar el tema como un tema de seguridad, es una crisis política con grave repercusión en derechos humanos», dijo en ese momento el representante de Brasil.

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Luego, el 19 de agosto en otra sesión en el organismo, Benoni Belli, representante de la misión permanente de Brasil votó en contra de que la situación en Nicaragua debiera escalar a una reunión de consulta de cancilleres, ya que según él no era el momento adecuado. A pesar de su negativa, Belli dijo que Brasil se muestra preocupado por “la erosión persistente de los principios democráticos en Nicaragua”.

La postura de Lula ante Ortega en la ONU

Las declaraciones de Baltodano también constrataron con la posición que asumió recienteme el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien se mostró crítico a la decisión de su aliado, el dictador Daniel Ortega de no permtir la participación de opositores en las elecciones.

“Nicaragua no va a resolver sus problemas impidiendo que la oposición dispute elecciones”, dijo Lula este pasado 22 de septiembre durante su intervención en la 81ª Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que se realizó en Estados Unidos.

Lula da Silva busca este próximo 4 de octubre su cuarta reelección como presidente de Brasil en las elecciones generales.

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Baltodano analiza lo que busca Ortega con las reformas

En su entrevista, la exguerrillera Baltodano también hizo un análisis sobre lo que persigue Ortega con la aprobación de las reformas constitucionales y aseguró que lo que busca es «transmitir el poder por herencia«. También sostuvo que el dictador terminó de eliminar lo poco que quedaba de democracia en Nicaragua.

«La afirmación que hizo Ortega el 19 de julio: ´En Nicaragua no volveran a haber más elecciones´ y la nueva reforma es sólo el descararse totalmente y poner lápida final a la democracia. Es decirle a América Latina y al mundo que en Nicaragua la democracia como la conocemos no existirá nunca más. Su pretensión en heredar el poder, como en las monarquías absolutistas», señaló Baltodano.

Además hizo un recuento del desmantelamiento de las garantías democráticas, realizado por la dictadura a partir de 2018, cuando el Estado reprimió a la ciudadanía y todo se desembocó en un Estado de excepción en que no existe la libertad de reunión, movilización ni expresión. «Todos aquellos que piensan diferente son encarcelados, asesinados o exiliados, y sus bienes confiscados», afirmó.

Aseguró que Daniel Ortega marcó su camino al autoritarismo y lo demostró en 1998 cuando asumió el «control absoluto del FSLN, reviviendo los caudillismos» y mencionó el pacto que hizo con el expresidente nicaragüense Arnoldo Alemán. En realidad, Ortega convirtió al FSLN en un partido familiar y lo convirtió en un instrumento operativo de sus intereses acumulando poder económico desde la piñata al fin del primer gobierno del FSLN.

El pacto de Ortega con Alemán coincidió con la denuncia de violación contra Ortega, realizada por su hijastra Zoilamérica, lo que mostró todavía más la ruina moral de quien se convertiría en dictador décadas después y de su esposa Rosario Murillo. Baltodano ha reconocido públicamente que ella se negó a creer en la responsabilidad de Ortega. «En un primer momento, nuestro movimiento -lo hemos dicho como autocrítica- no fue capaz de ver lo machista y misógino que era el FSLN», aceptó a DW.

Pero ha mantenido una posición crítica en las últimas décadas. Con su postura de este domingo sobre Brasil, la excomandante guerrillera se suma al pronunciamiento realizado por el escritor y Premio Cervantes Sergio Ramírez, quien en una carta pública le pidió a Lula que no le negara al pueblo el derecho a elegir libremente. «Tengo por seguro que, si alguien se le ocurriera decir que Brasil no habrá elecciones, usted sería el primero en salir a la calle a defender el derecho a elegir», recalcó el escritor y exvicepresidente nicaragüense.

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