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El Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) cerró el primer semestre de este año con un superávit de 69.2 millones de córdobas, tras experimentar en febrero, marzo y junio marcados déficits, según muestran cifras recién actualizadas por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP).
En medio de las dificultades que sigue exhibiendo la economía para generar empleos, la entidad reportó ingresos en el primer semestre de 25,681.2 millones de córdobas, ligeramente superior a los 23,929.8 millones de córdobas reportados en igual periodo del año pasado. Esto equivale a un crecimiento de apenas 7.31 por ciento, es decir 1,751 millones de córdobas.
Solo por contribución que realizan los trabajadores y empresas, el INSS ingresó 4,006.3 millones de córdobas y de otros orígenes obtuvo 317.8 millones.
En contraposición, en los primeros seis meses del año los gastos operativos, es decir sin incluir la erogación de bienes, ascendió a 25,248.7 millones de córdobas, por encima de los 23,204 millones observados en similar lapso del año pasado. El aumento de 8.81 por ciento significó que la entidad gastó adicionalmente 2,044.7 millones.
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Cinco años garantizados
En agosto pasado, el titular del INSS, Roberto López, dijo que existe un equilibrio entre los ingresos y los gastos de la institución que se mantendrá por los próximos cinco años. «La pensión promedio que se paga, si uno hace un promedio sencillo, anda por el rumbo de los 6,400 (córdobas), en este momento y para los próximos cinco años todo esto está balanceado porque normalmente nosotros hacemos reuniones cada dos, tres meses, con el equipo del Banco Central, Ministerio de Hacienda y el equipo del INSS para revisar estas cuentas», aseguró.
Lo que no dijo López en ese momento es que una gran parte de la supuesta estabilidad que la entidad ha conseguido en sus finanzas se debe a la transferencia de más de 900 millones de dólares que el Gobierno se ha visto forzado a hacer desde el Presupuesto General de la República en los últimos años, ante la incapacidad de la economía de generar empleos a mayor escala.
Eso sí, el funcionario admitió que desde hace diez años la planilla de jubilados está creciendo a un ritmo de cuatro por ciento anual, mientras la de asegurados activos solo crece uno por ciento anual. Situación que admitió que en el futuro pondrá en riesgo el pago de las pensiones, ya que el número de pensionados será mayor que el de asegurados activos.
Aumenta el gasto en prestaciones
El reporte de Hacienda actualizado a junio de este año indica que dentro de los gastos operativos, el rubro de prestaciones sociales (donde se incluirían las pensiones) totalizó 14,686.7 millones de córdobas, por encima de los 14,128 millones de córdobas visto el año pasado.
En el caso de las compras de bienes y servicios de la entidad, que esto también abarca la atención médica a los asegurados y pensionados, hasta junio la factura ascendió a 9,202.8 córdobas, por encima de los 7,740 millones de córdobas requeridos el año pasado, lo que implica un incremento de 1,463 millones.
Uno de los gastos que parece estar más controlado es el de planilla en el INSS. En remuneraciones se destinó hasta junio 1,252.5 millones de córdobas, bastante similar a los 1,251 millones que se observaron en la primera mitad del año pasado.
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Se achica el superávit
Y aunque al restar de los ingresos el saldo del gasto acumulado al primer semestre se crea un superávit por 432.5 millones de córdobas, este se merma drásticamente al incorporar el gasto por erogación total, que abarca otros gastos como compra de inmuebles o participaciones.
En el primer semestre la erogación total o adquisición de activos no financieros ascendió a 363.3 millones de córdobas por lo que los gastos aumentan a 25,612 millones de córdobas, dejando el superávit en apenas 69.2 millones de córdobas.
El año pasado, el INSS finalizó con 48,416.5 millones de córdobas en ingresos y 46,948.8 millones de córdobas en gastos, para un resultado operativo de 1,467.7 millones de córdobas, el cual se achicó cuando se incorporó la erogación y quedó en 400.8 millones de córdobas, según Hacienda.
Las estadísticas del Ministerio de Hacienda detallan que entre 2019 y 2022 el INSS acumuló déficit anuales de entre 2,091 millones y 3,597 millones de córdobas. Y solo entre 2023 y 2025, cuando el Estado le entregó millonarias transferencias en concepto de apoyo presupuestario, los déficit se convirtieron en ligeros superávit.
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