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El grupo de obispos que conforman el Secretariado Episcopal de América Central (Sedac) solicitaron al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo permiso para que un médico y personal de asistencia visiten a monseñor Juan Ableardo Mata Guevara, que lleva 14 días desaparecido desde que se conoció su detención por parte de la Policía el 29 de junio.
La solicitud la realizaron mediante un comunicado de solidaridad compartido en las redes sociales. El Sedac está conformado por los obispos que integran las conferencias episcopales de seis países de la región: Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá, y es una entidad regional del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam).
“Seguimos con gran atención la situación de nuestro estimado hermano Mons. Juan Abelardo Mata, obispo emérito de Estelí (Nicaragua), el cual, según nota de prensa del 04 de julio de 2026, se encuentra investigado por parte del Ministerio del Interior”, se lee en el comunicado emitido el 10 de julio y compartido este lunes 13 por el padre Nils de Jesús Hernández en su cuenta de X, quien se sumó a la exigencia de una prueba de vida del religioso.
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El colectivo de obispos centroamericanos mostró su preocupación por la salud de Mata y solicitan “respetuosamente” al régimen “el permiso para la visita de su médico y del personal que le asiste a diario, por su condición delicada de salud”.
Eurodiputado exige prueba de vida de monseñor Mata
Mientras que el eurodiputado español Antonio López-Istúriz también exigió al régimen una prueba de vida de monseñor Mata y criticó a la izquierda europea por su silencio respecto a lo que ocurre en Nicaragua.

“Exijo una prueba de vida inmediata de Monseñor Abelardo Mata. Mientras Ortega y Murillo hacen desaparecer a un obispo. Demasiados en la izquierda europea siguen buscando excusas para no llamar dictadura a la dictadura. El silencio nunca es neutral. Siempre beneficia al verdugo. Nicaragua merece libertad. Sus víctimas merecen justicia. Y Europa tiene la obligación moral de dejar de mirar hacia otro lado”, se lee en el texto acompañado de un video que López-Istúriz publicó en su página de Facebook.
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El parlamentario europeo insistió en la liberación de Mata y en su crítica a la izquierda europea. “Hay otro silencio que resulta más insoportable, el de una parte de la izquierda europea que levanta la voz ante unas dictaduras, pero guarda un silencio vergonzoso cuando los verdugos son Ortega y Murillo. Ese doble rasero no defiende los derechos humanos, los traiciona”, sostuvo López-Istúriz en el video.
La detención de Mata
Monseñor Aberlardo Mata fue detenido a las 10:00 p.m. del lunes 29 de julio. Agentes y miembros de las tropas especiales de la Policía lo extrajeron por la fuerza de su casa en Tisma, Masaya, y se lo llevaron en medio de una supuesta investigación para indagar el “origen de propiedades y supuestos vínculos familiares que no coinciden con la condición sacerdotal”, según expresó el Ministerio del Interior (Mint) en un comunicado.
Aunque supuestamente habrían regresado al obispo emérito a su casa en Tisma, hasta ahora se desconoce su paradero. El régimen no ha publicado imágenes de Mata y tampoco se ha podido comprobar que realmente esté en su vivienda.
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Además del obispo emérito, el régimen mantiene vigilado al sacerdote Francisco Morales y al diácono Wilfred Arauz Rodríguez. Ambos fueron detenidos el 30 de junio, en Estelí, pero horas después habrían sido dejados en “libertad condicional”, según denunciaron la abogada e investigadora Martha Patricia Molina y otras fuentes ligadas a la Iglesia católica.

Morales es el párroco de la iglesia Cruz del Calvario, la misma en la que monseñor Mata ofició una misa el domingo 28 de junio, en la que pidió a los fieles rezar por la Iglesia católica perseguida. Ahí fue vigilado y fotografiado por paramilitares al servicio de la dictadura. Posteriormente la Policía lo detuvo.
La Iglesia perseguida
De acuerdo con informes de Martha Molina, entre 2019 y la Cuaresma de 2026, más de 28 mil procesiones religiosas y actos de piedad han sido prohibidas en Nicaragua. Además, 309 sacerdotes, monjas y otros religiosos han sido obligados al exilio.
También, la dictadura mantiene bajo el régimen de seminario por cárcel al sacerdote Frutos Constantino Valle Salmerón, de 81 años, administrador ad omnia (para todo) de la Diócesis de Estelí. Se encuentra vigilado desde julio de 2024 en el Seminario Interdiocesano Nacional Nuestra Señora de Fátima, en Managua.