El río Telica en 2017 se convirtió en un camino donde circulan las personas de las comunidades que estaban sedientas.

El río Telica en 2017 se convirtió en un camino donde circulan las personas de las comunidades que estaban sedientas. LA PRENSA/E. LÓPEZ

Fenómeno de El Niño se instala en la región; Ineter espera que sea “débil”

¿Por qué preocupa tanto El Niño? Expertos alertan sobre sequías, inundaciones y pérdidas en el campo

El fenómeno de El Niño —tal como lo había previsto la Organización Meteorológica Mundial (OMM)— se desarrolló este mes de junio y podría intensificarse en los próximos meses. El Servicio Meteorológico Nacional de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos anunció este 11 de junio que El Niño se había desarrollado oficialmente en el Pacífico tropical y emitió un Aviso de El Niño.

Advirtió que la fase cálida de El Niño podría intensificarse a un nivel moderado o fuerte. Los meteorólogos de NOAA predijeron un 63 por ciento de probabilidades de que las temperaturas superficiales del mar superen los 2 grados Celsius sobre las temperaturas normales y, de superarse este umbral, el evento podría ser “muy fuerte”.

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La meteoróloga costarricense Raquel Sequeira, de la Escuela de Agronomía de la Universidad de Costa Rica, explicó que cuando se da este tipo de fenómenos como El Niño lo que ocurre es que “se puede retrasar la entrada de lluvias y eso puede generar condiciones de sequía, sobre todo en lugares donde ya estamos vulnerables a que se presenten condiciones más secas de lo normal, que es el corredor seco centroamericano”.

Temen devastación de comunidades vulnerables

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) de Naciones Unidas, en un comunicado divulgado a inicios de este mes, alertó de un 80 por ciento de posibilidades de que se dieran condiciones para el desarrollo del fenómeno de El Niño entre junio y agosto de este 2026.

“Con una temperatura de 6 grados Celsius por encima de la media, las lecturas de temperatura en el océano Pacífico tropical alimentan la preocupación de que este fenómeno de El Niño pueda alimentarse de este calor adicional y devastar a las comunidades vulnerables”, alertó la OMM.

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Además, recordó que en 2023 y 2024 se registró uno de los cinco fenómenos de El Niño más intensos de los que se tiene constancia y contribuyó a las temperaturas globales récord registradas en 2024.

Ineter espera un fenómeno de El Niño “débil”

El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), en el último boletín que emitió en su sitio web sobre el fenómeno de El Niño, advirtió que Nicaragua estaba entrando a una posible fase de El Niño debido al calentamiento del Pacífico Ecuatorial y cambios en la atmósfera.

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El Ineter refirió que este podría desarrollarse en junio o julio de este año, pero para sus modelos, contrario a lo que que prevé NOAA o la misma OMM, El Niño que espera sería “débil”.

Boletín del Ineter sobre el desarrollo de El Niño, divulgado en mayo de 2026. Foto: Captura de pantalla.
Boletín del Ineter sobre el desarrollo de El Niño, divulgado en mayo de 2026. Foto: Captura de pantalla.

Clasificaciones del fenómeno El Niño

Álvaro Brenes, meteorólogo de la Universidad de Costa Rica y socio fundador de CyberAgro 5.0, explicó que el fenómeno de El Niño puede clasificarse en cuatro categorías: débil, moderado, fuerte e intenso o muy fuerte.

Brenes afirma que en años anteriores también ha habido “Niños muy fuertes” que “alcanzaron anomalías de temperatura en la región del Pacífico de 2.4 o 2.5 grados Celsius sobre las temperaturas normales de los océanos… pero este que se pronostica este año es de hasta 3.8 grados Celsius… por eso algunos le han llamado Súper Niño, aunque en realidad el término como tal es muy fuerte”, apuntó el experto.

Por su parte, la meteoróloga Raquel Sequeira añadió que dicha clasificación se da “dependiendo de qué tanto se calienta el océano Pacífico tropical. Entonces, dependiendo de qué tanto se caliente, puede ser un Niño débil, moderado, fuerte, muy fuerte… Eso es básicamente más de dos grados centígrados de temperatura sobre los valores normales… ya esto significa un cambio en la circulación atmosférica”.

anomalías positivas de 0.5 °C a 1.5 °C". Foto: Captura de pantalla de informe del Ineter.
Anomalía en la temperatura del mar, según el Ineter, «en ambos litorales del país, se observaron aguas más cálidas de lo normal, con anomalías positivas de 0.5 °C a 1.5 °C». Foto: Captura de pantalla de informe del Ineter.

Brenes apuntó que la región va a tener «una diferencia de temperatura bastante alta… más alta que en los Niños de años anteriores… Las anomalías de 3.8 son muy altas… Estamos esperando que las condiciones sean más severas”.

Al estar bajo el efecto del fenómeno de El Niño, advirtió Brenes, “todo el Pacífico centroamericano se seca… Afecta a todo el sector Pacífico centroamericano desde el punto de vista de lluvias, agricultura, reservorios de agua, ríos que se secan, problemas de generación hidroeléctrica, abastecimiento de agua”.

El Niño también trae lluvias, pero localizadas e intensas

Explicó que, contrario a lo que se piensa, el fenómeno de El Niño también produce lluvias, aunque en menor cantidad y focalizadas, a tal punto que en esas zonas se vuelven intensas.

“Al haber un predominio de vientos alisios provenientes del Atlántico y el Caribe, especialmente en el Caribe de Nicaragua se reciben más lluvias, al igual que la zona Caribe costarricense. Ahí el efecto es inverso, ahí se pueden generar inundaciones… Una de las características es que se concentra en ciertos sectores, entonces, no es que no llueve, sino que cuando llueve muy concentradas, intensas, que provocan precipitaciones fuertes, que generan eventos de lluvia intensa”, apuntó.

Sequeira puntualizó que “lo que pasa es que cuando tenemos un Niño vamos a tener condiciones muy secas de un lado y condiciones de lluvias en otros… cuando hablamos de condiciones secas no implica que no va a llover… que aunque sean menores en cantidad se presentan en menor tiempo y entonces se vuelven más intensas… y eso provoca más desastres porque es mucho en poco tiempo”.

Proyección del acumulado de lluvia en el inicio del Ciclo Productivo 2026-2027. Foto tomada del Plan Nacional de Producción, Consumo y Comercio del ciclo productivo 2026-2027. Foto. Captura de pantalla.
Proyección del acumulado de lluvia en el inicio del Ciclo Productivo 2026-2027. Foto tomada del Plan Nacional de Producción, Consumo y Comercio del ciclo productivo 2026-2027. Foto. Captura de pantalla.

Alerta temprana

En caso de la instalación de un fenómeno como El Niño —valoró la especialista Sequeira— es importante que los países tengan sistemas de alerta temprana y, sobre todo, en las comunidades.

«En zonas donde se sabe si llueve de forma intensa, que se desbordan ríos, que ese tipo de comunidades que saben que son propensas, lo ideal es que generen sus comités de emergencia y monitoreen los ríos… que si llueve cierta cantidad ellos generen alertas… Hay que pensar también en los meses secos que se vienen a partir de noviembre, diciembre, enero. Estos son los meses en que son más vulnerables esas comunidades secas, pensar algún tipo de almacenaje, cobertura, cultivo que mantenga un poco más la humedad”, recomendó.

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Sequeira aseguró que uno de los errores más frecuentes en época de Niño es que se crea que es “solo seco, que de ahí no pasa, pero el Niño no es solo seco, son también lluvias intensas, regiones también donde llueve más de lo normal, tal vez una de las cosas diferentes a hacer es no pensar solamente que es solo una cosa, sino que es un fenómeno complejo que no se comporta de la misma manera en todas las regiones y sobre todo a lo largo de Centroamérica no se comporta de la misma manera de un lado o del otro de la vertiente».

El meteorólogo Brenes valoró que es fundamental también avisar a los sectores de cada país con antelación sobre los posibles efectos en sus territorios y formas de vida. Así, en el caso de los agricultores, por ejemplo, apuntó, estos deciden con tiempo “si siembran antes, no siembran o cambian de cultivo” o, en el caso de otros sectores como el ganadero, que evalúen si ejecutan planes como “ganadería extensiva, que es mover al ganado a otras zonas que serán menos impactadas, ya que la sequía afecta disponibilidad de pasto, producción de leche, ganancia de peso del ganado, disponibilidad de agua para abrevaderos».

El especialista valoró que hay que enfatizar a la población que en los próximos meses podría ser palpable parte de los efectos de El Niño, entre esto que “los caudales de los ríos van a bajar, los niveles de embalses, recarga de acuíferos, esto a qué conduce a racionamientos de agua potable, menor disponibilidad para riego y conflictos por uso de agua”.

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