Arranca la Copa Mundial de Futbol mientras la guerra continúa

Este jueves 11 de junio arranca en Ciudad de México la Copa Mundial de Futbol 2026. Estados Unidos y Canadá son también sedes de esta gran competencia mundial futbolística, en la que participan los equipos de 48 países de diversas regiones del mundo. Es la mayor cantidad de participantes en la historia de esta competición, que en su formato actual comenzó en 1909, con la participación de solo 4 países europeos.

Por supuesto que el modesto futbol de Nicaragua no participa ni tiene ninguna esperanza de participar en una Copa Mundial. Sin embargo, según ha informado LA PRENSA, dos nicaragüenses estarán presentes en esta Copa Mundial, como parte del cuerpo de arbitraje físico y electrónico.

El futbol es el deporte más popular del mundo, según las estadísticas, con arriba de 4 mil millones de aficionados. Los que además se distinguen por ser los más apasionados entre los fans de todos los deportes que se practican como espectáculos públicos. Como es bien conocido, a menudo, durante o después de la celebración de partidos entre equipos muy populares las celebraciones del triunfo o la reacción ante la derrota degeneran en actos masivos de violencia.

Paradójicamente, a pesar de que el futbol es el deporte de masas por excelencia, los sectores populares no tienen acceso a los estadios donde se disputa la Copa Mundial, por el desmesurado precio de los boletos de entrada. Es un privilegio solo de personas muy adineradas y otras que pasan años ahorrando para poder adquirir las entradas y afrontar los gastos complementarios, que también son altos.

Esta Copa Mundial es histórica porque, como se ha escrito en una crónica deportiva, “nunca como ahora hubo tantos partidos, tantos equipos, tantos anfitriones, tanto dinero alrededor y a la vez nunca las entradas fueron tan inaccesibles para el común de los aficionados”.

Para compensar esa discriminación de hecho, la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), que es la entidad organizadora del máximo evento y dueña del negocio del futbol profesional mundial, como un gesto “magnánimo”, pero también lucrativo, dispuso la instalación de los llamados Fan Feste. Se trata de amplios espacios cerrados con entrada libre hasta que se agoten los espacios disponibles, donde los fanáticos podrán ver los partidos en gigantescas pantallas de televisión, con otros entretenimientos incluidos, así como expendios de bebidas y comidas.

Se conoce que los deportes en general se practican desde la época de las comunidades humanas primitivas. Y el que ahora conocemos como futbol, se comenzó a practicar en China en su forma primitiva hace más de dos mil años, con el nombre de cuju. En Mesoamérica (que comprende la mitad sur de México, todo el territorio de Guatemala, El Salvador,  Belice, el occidente de Honduras y Nicaragua, y la Península de Nicoya en el noroccidente de Costa Rica) se comenzó a practicar de manera rudimentaria hace alrededor de 1,400 años. Y lo que es ya el futbol moderno, se comenzó a jugar en Inglaterra a fines de 1863.

Sin embargo, las competencias deportivas propiamente dichas comenzaron en la antigua Grecia en el siglo 7 antes de Cristo. Eran como festivales religiosos en favor de la paz, porque las distintas ciudades-Estados griegas vivían en guerras permanentes. De manera que al menos mientras duraban las competencias deportivas se suspendían las hostilidades bélicas y la gente disfrutaba breves período de paz.

En la actualidad se dice que competencias deportivas internacionales, como la Copa Mundial de Futbol y las Olimpiadas que se celebran también cada cuatro años, son símbolos de paz y promueven la paz entre los Estados y las naciones. Pero a diferencia de lo que se acostumbraba en la Grecia antigua, ahora los conflictos bélicos ni siquiera se suspenden durante la celebración de las competencias deportivas internacionales. Y menos que pongan fin a las guerras.

La mejor prueba de ello es que las guerras más grandes del momento actual (la de agresión de Rusia contra Ucrania y la del Oriente Medio que libran Estados Unidos e Israel contra Irán), continúan su curso de muerte y destrucción mientras se inaugure y transcurra la Copa Mundial de Futbol.

Io vo gridando pace, pace, pace» (Voy gritando paz, paz, paz) escribió Rubén Darío como epígrafe de su poema Pax, publicado en febrero de 1915, en tiempos de la Primera Guera Mundial. Ciento once años después es el mismo clamor del papa León XIV, como un profeta que clama en el desierto porque los hacedores de la guerra se niegan a escucharlo y menos a atenderlo.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí