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Con la captura del nicaragüense Francisco Javier Alfaro Flores, de 47 años, el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) concluyó una investigación de casi una década que daba seguimiento a una presunta red de lavado de activos vinculada al narcotráfico en Costa Rica. Se trata de una estructura que operaba mediante una cadena de gimnasios, la compra de propiedades de lujo, adquisición de vehículos exclusivos y la sociedad en una empresa recicladora.
El OIJ ha bautizado al caso como «Lusso», esto porque esa palabra significa lujo en italiano.
Michael Soto, director del OIJ, informó que desde las 4:00 de la mañana de este lunes 18 de mayo se ejecutaron al menos 17 allanamientos en propiedades ubicadas en Alajuela, Pérez Zeledón, Escazú y Heredia, Costa Rica. Explicó que la Oficina Especializada contra la Delincuencia Organizada (Oecdo) investiga el caso denominado Lusso por el presunto delito de legitimación de capitales.
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El caso está vinculado a una narcoavioneta hallada abandonada en 2016 en el occidente de Nicaragua, la cual presuntamente había salido desde Costa Rica. Según Soto, la investigación nunca se detuvo y mantiene nexos con estructuras de narcotráfico identificadas en los expedientes conocidos como Torero y Manantiales.
Una narcoavioneta
Según archivos de LA PRENSA, alrededor de las 8:30 a.m. del 13 de enero de 2016, la Policía Nacional localizó en el sector de Los Lirios, en Puerto Morazán, municipio de Chinandega, una avioneta blanca con matrícula costarricense TI-ATR. En su interior se encontraron 89 kilos con 442 gramos de cocaína, distribuidos en tres maletas.
De acuerdo con medios costarricenses, la aeronave había despegado del Aeropuerto Tobías Bolaños, en Pavas, Costa Rica, con rumbo declarado hacia Punta Islita y Tamarindo, en el mismo país. Sin embargo, terminó estrellada en territorio nicaragüense. El piloto y el copiloto, identificados como Daniel Campos Barrantes, de 36 años, y Jorge Enrique Arias Vargas, de 32, fueron localizados dos días después en Costa Rica.

Registros de ese año de LA PRENSA indican que ambos hombres fueron hallados atados en la carretera San José-Guápiles y aseguraron haber sido víctimas de secuestro. Según el diario costarricense La Nación, el 15 de enero las autoridades atendieron el reporte de un supuesto vuelco en la zona, pero el hallazgo resultó ser aún más inusual.
Se trataba del piloto y el copiloto de la narcoavioneta estrellada en Nicaragua. Ambos afirmaron que varios sujetos con «acento colombiano» les robaron la aeronave en Guanacaste, donde presuntamente había sido cargada con droga.
La cocaína fue incinerada el 14 de enero de 2016 en un predio del Complejo Judicial de León.
Más droga encontrada
En ese momento, los hombres dijeron que tenían dos días sin comer y fueron trasladados a un hospital de Heredia. A diez días del hallazgo de la nave en Chinandega, la Policía de Nicaragua volvió a informar que se encontró más droga. Se presume que este nuevo cargamento fue encontrado en el mismo lugar donde cayó la avioneta. Se trataba de cinco tacos más de cocaína, los que tenían un peso de 5,290 gramos.
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El rumor es que dos de los tacos fueron hallados enterrados en la comarca Cuatro Esquinas de Amayo, vecina al sur del sembradío de caña donde cayó la aeronave, pero la Policía nunca lo confirmó.
Este episodio, que quedó inconcluso en ese momento, fue retomado nuevamente por las autoridades costarricenses. «De acuerdo a nuestra investigación preliminar, esta red está vinculada con el caso Manantiales y el caso Torero: esos casos fueron por narcotráfico y podríamos resumir que viene de esa línea», señaló el director del OIJ al referirse al expediente Lusso.
Asimismo, el fiscal general Carlo Díaz explicó que esta es «una investigación de la Fiscalía de Legitimación de Capitales, en donde se le da seguimiento a dos casos anteriores de tráfico internacional de estupefacientes». La única diferencia es que ahora están «enfocados en la legitimación de capitales».

Una mansión valorada en 3 millones de dólares
El nicaragüense es el presunto cabecilla de la estructura dedicada a legitimar capitales. Él y otros siete sospechosos fueron detenidos hoy, entre estos dos mujeres, una de ellas de apellido Alfaro, al igual que el connacional. Se presume que es familiar de él, ya que Soto detalló que la red estaba integrada también por miembros de su núcleo familiar. Cabe señalar que el acusado es nacionalizado costarricense.
A este se le decomisaron diez vehículos de alta gama, algunos considerados exclusivos en el país, todos por un valor aproximado de 2.7 millones de dólares, entre ellos uno de 400 mil dólares del que solo existen cuatro ejemplares en el país. Además, se confiscó dinero en efectivo y un arma AR-15.
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El nicaragüense logró adquirir numerosas propiedades y bienes en todo el país. Presuntamente, la red operaba una cadena de gimnasios, de la cual se decomisaron cerca de 400 máquinas y pesas. También contaba con propiedades de lujo. Una de ellas es una mansión valorada en hasta tres millones de dólares que cuenta con cine privado, gimnasio, jacuzzi y piscina.
Aquí es donde el nicaragüense vivía y fue capturado la madrugada de este lunes. También se le relaciona con una empresa recicladora. Según el medio CR Hoy, el presunto líder de la estructura figura en varias sociedades mercantiles, entre ellas Inversiones y Desarrollos Aguilar Ellis S.A., Importadora de Motos RJ Alajuela S.A. y la sociedad 3-101-604056 S.A.

Sobre el caso, el director del OIJ añadió que los allanamientos continuaban como parte de la investigación por lavado de activos y que se seguirán brindando detalles sobre los operativos realizados en conjunto con la Oecdo.