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Han pasado 17 días desde que Farding Alejandro Duarte Martínez, de 20 años, sufrió una potente descarga eléctrica mientras trabajaba en la instalación de un techo, en el municipio El Jícaro, Nueva Segovia. El joven sobrevivió, pero continúa ingresado en el Hospital Héroes de Las Segovias, donde ya le han amputado dos miembros de su cuerpo.
Su hermano, José Danilo Duarte Martínez, confirmó a LA PRENSA que la familia enfrenta una situación económica crítica y actualmente solicita apoyo solidario para cubrir gastos médicos, artículos básicos y futuras prótesis.
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Farding Alejandro, habitante del barrio Nuevo Amanecer de Ocotal, comenzó a trabajar hace apenas dos meses junto a su hermano, aprendiendo el oficio familiar de la soldadura. La tragedia ocurrió mientras realizaban labores en el techo de una vivienda.
El joven —que es padre de un niño pequeño— permanece hospitalizado en condición delicada, aunque consciente desde el día del accidente.

Una descarga eléctrica cambió su vida
“El accidente ocurrió el pasado 24 de abril. Llegamos a las 10 de la mañana a El Jícaro, casi terminábamos la jornada a eso de las cuatro de la tarde cuando recibió una descarga eléctrica y cayó de casi (una altura de) 4 metros”, relató José Danilo.
De acuerdo con la familia, Farding trabajaba en la parte alta de la vivienda cuando accidentalmente hizo contacto con un cable de alta tensión, recibiendo una fuerte descarga eléctrica.
Aunque la caída no le provocó fracturas, las consecuencias de la descarga son devastadoras: “Dios lo salvó que no le afectó pues la caída, lo que le afectó solo fue la descarga eléctrica, que le afectó el pie derecho, en segundos se lo calcinó, se lo quemó y en el hospital se lo quitaron”, explicó su hermano.
La situación médica se agravó días después. “El lunes le amputaron la mano izquierda y hoy (viernes) va a cirugía, tenemos la esperanza en Dios que salven su mano derecha, lo van a meter a cirugía al quirófano, con esa mano él puede seguir su vida y trabajar”, agregó Duarte Martínez.
El drama de una familia humilde
Tras el accidente, los familiares iniciaron una campaña de apoyo a través de redes sociales y colocaron alcancías en distintos puntos de Ocotal para recaudar ayuda económica.
La situación también afecta a la esposa de Farding y a su pequeño hijo: “Mi hermano tiene un hijo de 14 meses que necesita pañales y leche. Su esposa necesita los pasajes y alimentos de ella”, comentó su hermano.
Entre las necesidades más urgentes, la familia solicita pañales para adulto, toallas húmedas y víveres. También sería de gran utilidad una cama para pacientes.
“Sabemos que va a necesitar mucho después que salga del hospital, medicamentos y todo. Además reunir para las prótesis porque me han dicho que son caras”, señaló José Danilo.
Las personas que deseen colaborar pueden comunicarse al número +505 8732 7342 o acudir directamente a la vivienda de la familia en el barrio Nuevo Amanecer, de la Chatarra siete cuadras al sur, en Ocotal.
“Busquen cómo protegerse”
José Danilo, quien estudió soldadura en un centro vocacional y enseñó el oficio a sus hermanos, aseguró que esta experiencia deja una dolorosa lección sobre la importancia de la seguridad ocupacional y equipos de protección.
“Un llamado a los soldadores que trabajan como yo, al día buscando clientes, busquen la manera cómo protegerse, por lo menos gastar un dinerito para que consigan un arnés o zapatos aislantes de energía para evitar estos accidentes”, recomendó.
Los zapatos aislantes también son conocidos como zapatos dieléctricos: “Los zapatos aislantes de energía son caros, valen como unos 100 dólares en las ferreterías”.
Este tipo de calzado de seguridad está diseñado para aislar a los obreros de descargas eléctricas. Son elaborados con materiales no conductores como caucho o poliuretano y cumplen normas internacionales para resistir miles de voltios. Además, suelen ser antideslizantes, resistentes al agua y protegen contra impactos de objetos pesados.
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También lamentó que los trabajadores informales no cuentan con los recursos para adquirir equipos de protección adecuados: “Son tragedias grandes que lamentablemente la familia sufre”, expresó.
Mientras Farding continúa luchando por conservar su mano derecha, su familia mantiene la esperanza de que pueda sobrevivir y rehacer su vida tras una tragedia que transformó por completo su futuro.