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Además del masivo desempleo que azota a las empresas de zona franca, también hay despidos en la gran mayoría de los cargos que están en el Estado. El régimen de Daniel Ortega continúa mermando las plazas en el sector público, lo que ha ocasionado que la planilla caiga a niveles de marzo del año pasado, cuando desde entonces se había venido recuperando.
Al cierre del primer bimestre, la planilla estatal se redujo a 107,149 empleados, luego que despidieran entre enero y febrero a 1,828 emplanillados. En diciembre del año pasado, se había cerrado con 108,977 trabajadores activos en el Estado, según cifras del Banco Central de Nicaragua (BCN).
Pero ¿cuáles son las áreas qué mas recorte están experimentando? En el sector de docencia, que es la planilla estatal más grande, hasta febrero habían 47,595 trabajadores, lo que ha significado el despido de 911 personas en el sector Educación, esto pese a que el año escolar estaba recién iniciado en ese momento. En diciembre habían 48,506 empleados.
También hay recortes en el sector salud, donde al cierre del primer bimestre un total de 20,906 trabajadores estaban activos, una reducción de 320 respecto a lo que había al finalizar el año pasado, cuando estaban contratados 21,226 personas.
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El tijeretazo también ha trascendido a los trabajadores que están en cargos de servicios administrativos, donde tras dos meses de recortes la planilla cayó a 13,767 trabajadores hasta febrero, 208 menos comparado con los 13,975 contabilizados en diciembre pasado.
En el sector de técnico científico han despedido a 137 trabajadores, luego que la cantidad de contratados en esta área pasara de 10,228 en diciembre pasado a 10,091 en febrero de este año.
En los cargos de dirección, donde suelen haber los salarios más altos, la planilla pasó de 5,237 en diciembre a 5,119 en febrero. La dictadura ha enviado al desempleo en esta área a 118 trabajadores.
Otro golpe a la atención al público fue el recorte en el área de servicios generales, donde han despedido a 158 trabajadores en los primeros dos meses del año. A finales del año pasado, habían 8,915 contratados.
La única área en que la dictadura ha permitido una ligera contratación de personal es en producción, donde la planilla pasó de 890 a 914 trabajadores, es decir un aumento de 24 personas.
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El origen del recorte de personal
De esta manera, el régimen de Daniel Ortega, que desde que llegó al poder se enfocó en engrosar el Estado, en los últimos años ha entrado en un proceso de recortar personal, pese a que los usa a estos para fines políticos.
La planilla alcanzó su máximo nivel en el 2021, cuando habían 113,634 trabajadores. Desde entonces se ha venido aplicando reducciones graduales y se ha enviado al desempleo a 6,485 trabajadores.
El 2 de agosto del 2024 a través de un escueto comunicado el régimen Ortega Murillo anunció un proceso de evaluación entre los altos cargos de las instituciones del Estado y de los proyectos que dirigen. «Esta evaluación implica ordenamiento, reestructuraciones y rediseños, a fin de promover el ahorro y la eficiencia en el gasto y la gestión pública», dice el comunicado.
Ese mismo mes una de las medidas que adoptó el entonces titular del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, Bruno Mauricio Gallardo Palaviccini, fue suspender las nuevas contrataciones de personal en todo el Estado y que cualquiera incorporación nueva debía ser aprobada en la Presidencia, es decir depende de la voluntad de la pareja dictatorial, Daniel Ortega y Rosario Murillo.
«Asimismo, se podrá solicitar contratación de personal con la debida documentación del marco normativo aquellas solicitudes que cuenten con la debida autorización de Presidencia de la República», establecía una circular de Hacienda de ese entonces.
Esa medida le ha permitido incrementar el control de la pareja Ortega Murillo sobre la planilla estatal; e incluso ahorrar recursos en las liquidaciones, ya que en el 2023 se elevó hasta más de veinte años consecutivos la antigüedad para que los empleados públicos y municipales reciban cinco salarios en concepto de liquidación cuando renuncian, y para que los despedidos se vayan sin este beneficio.
Los despidos en el Estado se suman a los recortes que las empresas en zona franca están aplicando. Los casi 2,000 despidos en el sector público se sumaron a las 9,638 plazas recortadas en ese sector privado, lo que indica un aceleramiento comparado con igual periodo del año pasado, cuando en medio de la crisis las empresas sacaron de su planilla a 633 trabajadores.