Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
No aterrizó en Nueva York con etiqueta de estrella. Tampoco lo hizo revestido de enormes expectativas que anunciaran su futuro. José Caballero construyó su camino de la forma más difícil: corriendo más que los demás, resistiendo más y esperando su momento.
Nacido en Las Tablas, Panamá, Caballero comenzó su historia lejos del radar de los scouts. No era el niño prodigio del beisbol. De hecho, su habilidad atlética la desarrolló jugando de todo: futbol, voleibol, baloncesto. Y esa diversidad que para muchos podría ser una distracción terminó siendo su mayor ventaja.
Lea además: Schlittler se impone a deGrom y los Yanquis no apartan el pie del acelerador
Cuando llegó a Estados Unidos, tampoco lo hizo como un adolescente de grandes proyecciones. De hecho, pasó por el beisbol universitario en silencio, sin reflectores detrás de él, hasta que los Diamondbacks le dieron la oportunidad en la séptima ronda del draft de 2017.
Pero solo fue una puerta entreabierta. El camino sería largo a través de las Ligas Menores y con cambios de organización. Y luego de siete años, logró debutar en las Grandes Ligas. Y no lo hizo con estruendo, lo hizo corriendo, hasta convertir cada sprint en una declaración de: aquí estoy.
El 31 de julio de 2025, en la fecha límite de cambios, Caballero fue cambiado de los Rays de Tampa Bay, su tercera organización, a los Yanquis. El cambio se dio en pleno juego entre ambos equipos. Así que solo se cambió de dugout y ya estaba con los Mulos.
Caballero cambiado en pleno juego
“Fue curioso cómo se dio ese cambio, ¿verdad?”, dice Caballero, mientras sonríe y comienza su conversación con LA PRENSA. “Nadie creía que me estaba yendo. Algunos compañeros míos en los Rays pensaron que era broma, hasta que me vieron salir hacia el otro dugout”, agrega el jugador de 29 años.
¿Eso también cambió tu vida?
Bueno, ha sido un cambio que ha sido para bien. He tenido la oportunidad de jugar y mostrar lo que puedo hacer y cómo puedo ayudar al equipo. La verdad es que estoy agradecido con Dios por la forma como se han dado las cosas y ojalá mi juego siga mejorando para ser más útil a este equipo que ha confiado en mí.
Entre Yanquis y Panamá hay un vínculo fuerte, ¿no?
Sí, claro, hay muchos yanquistas en Panamá y están contentos con mi presencia aquí. Lo que pasa es que por aquí ha pasado gente como Mariano Rivera, Omar Moreno o Héctor López y han dejado la vara bien alta para mí, pero uno trata de hacer las cosas lo mejor que pueda para no lucir mal con relación al legado de esa gente.
¿Te presiona al escuchar esos nombres?
No, al contrario, es una motivación que uno tiene para dejar lo más alto que pueda el nombre de nuestro país como lo hicieron todos esos jugadores que me antecedieron, pero no estoy pensando en que debo hacer esto o lo otro por lo que un compatriota mío hizo. Solo quiero tener la oportunidad de hacer algo por mi parte.
Lea también: Los Leones, equipo de gran historia y tradición sigue en caída libre en el Pomares
El equipo desde adentro
Desde fuera los Yanquis lucen muy bien…
Desde dentro nosotros nos sentimos mejor, con mucha fe, con mucha confianza en que podremos hacer cosas grandes este año. Pienso que se ha armado un buen equipo y si Dios quiere y tenemos salud, vamos a avanzar muy lejos. Se ha trabajado duro para poner en el terreno a un equipo competitivo y se está demostrando.
Has jugado muy bien, ¿te sentís fijo en el line up?
No, no pienso en eso porque es algo que no puedo controlar. Solo quiero estar listo para cuando me den el chance de jugar, hacerlo de la mejor forma posible. Quiero aportar con mi velocidad, con mi defensa, con mi energía y entusiasmo. Jugar en este equipo es una bendición y Dios quiera que podamos llegar muy lejos en esta temporada.
Puede interesarle: Otros cuatro prospectos nicaragüenses listos para entrar en acción en ligas de novatos en EE. UU.
Detalles
José Caballero nació en Panamá el 30 de agosto de 1996. Mide 5’9 pies y pesa 190 libras. Fue seleccionado en 2017 por Arizona y debutó con Seattle en 2023. En 2024 pasó a Tampa Bay y en 2025 a los Yanquis, donde parece haber calzado a la perfección.
Sus principales virtudes son velocidad élite, inteligencia en el juego, versatilidad defensiva y energía constante. Es el tipo de jugador que cambia el juego sin necesidad de un jonrón. Este año batea .265, con tres cuadrangulares, 12 robos, 11 anotadas y 11 impulsadas.
Ha sido líder en robos en la Liga Americana en 2024 (45) y 2025 (49) y ahora es líder con 12. Ante la lesión y cirugía de Anthony Volpe, se ha adueñado de las paradas cortas y no parece dispuesto a soltar ese puesto.
«Chema» Caballero es el octavo panameño que juega con los Yanquis de Nueva York. Antes lo hicieron: Héctor López, Omar Moreno, Roberto Kelly, Rubén Rivera, Mariano Rivera, Ramiro Mendoza y Fernando Seguignol.