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El opositor nicaragüense Carlos Raúl Gómez Olivas, luego de cinco meses encerrado injustamente en el centro de detención de migrantes Camp Est Montana, en El Paso, Texas, Estados Unidos, finalmente fue liberado por orden de un juez federal.
Gómez, en entrevista con LA PRENSA, explicó que fue liberado el pasado jueves 2 de abril, luego de que el juez federal ordenó que enfrente su proceso de solicitud de asilo en libertad.
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Las autoridades del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) no presentaron argumentos sólidos que, a juicio del juez federal, justificaran el motivo de la detención de Gómez, por lo que la orden de libertad se hizo efectiva.
Gómez fue detenido a pesar de tener documentos vigentes
El pinolero detalló que cuando fue detenido en una revisión de rutina a camiones en Indiana, Estados Unidos, el 4 de noviembre del año pasado, él presentó a los funcionarios de Migración todos sus documentos —permiso de trabajo y licencia— en orden, sin embargo, fue detenido como si fuera un delincuente.
“Yo me detuve tranquilo, porque decía: estoy haciendo las cosas bien. Me revisaron mi permiso de trabajo, mi licencia de conducir… me preguntaron si era ciudadano o residente, les dije que no. Me preguntaron si tenía permiso vigente y les dije que sí, que lo mostrara, lo hice. Luego me dijeron: ‘Vamos a chequear, parquéate ahí’; parqueé el camión del trabajo en el que iba. Después me pidieron que me bajara y me detuvieron como si fuera delincuente, por supuestamente estar ilegalmente en Estados Unidos”, relató Gómez a LA PRENSA.
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Las autoridades del ICE adujeron que Gómez había faltado a una corte para su caso de asilo en Miami, lo cual, aseguró el nicaragüense, “es falso”.

“Durante el proceso, mi propio abogado lo explicó, porque justamente fue uno de mis testigos en mi caso en corte. Entonces saben que estuve en audiencia; incluso ya tenía programada mi última corte hasta 2027. Yo andaba todo en orden, pero me arrestaron; me llevaron primero a Chicago y luego a Paso Montana. Fue hasta los tres meses de detención, el 5 de febrero, que me dieron la primera corte para empezar a defenderme del riesgo de deportación”, detalló Gómez.
Cinco meses de estrés, ansiedad e insomnio
Gómez, quien además es miembro de la Gran Confederación Opositora de Nicaragua (GCON), detalló que en estos cinco meses de encierro, además de sufrir estrés y ansiedad por el temor de ser deportado a Nicaragua —donde, por ser opositor, sería víctima de persecución orteguista—, padeció insomnio y tuvo que ser medicado para poder conciliar el sueño.
En estos centros de detención migratoria, aunque los prisioneros no son golpeados, Gómez señaló que cada vez que deben ir a corte son sacados de sus habitaciones un día antes; los mantienen esposados y aislados hasta que llega el momento de la audiencia programada.
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“Estás a diez minutos de la corte y te sacan de las habitaciones desde un día antes, para estar encerrado, enchachado, amarrado, como si fuera un delincuente. Eso es un trauma psicológico que a uno le causa”, apuntó.
ICE ofrece autodeportación cada vez que se cancelan cortes
Mencionó que otro modus operandi de las autoridades de ICE es que, sobre todo cuando hay audiencias o cortes canceladas por cualquier motivo expuesto por el juez, se acercan a cada habitación, aprovechando el momento de vulnerabilidad o desesperación de los detenidos, para preguntar: “¿Quién se quiere deportar voluntariamente?”
En esos meses de encierro, Gómez también fue testigo de otros casos de pinoleros que fueron encarcelados por Migración y pasaron meses sin ir a corte o que se resuelvan sus casos.
Explicó que la detención, además de atrasar su proceso de solicitud de asilo y hacerle sufrir estrés, ansiedad e insomnio, también le causó pérdidas económicas.
«Yo tenía un buen salario; manejaba camiones y con eso se gana muy bien, con ingresos de casi 10 mil dólares al mes… póngale unos 9 mil. Son alrededor de 45 mil dólares en pérdidas. Pero también están los daños psicológicos, que te afectan horriblemente: la ansiedad de estar encerrado, sin saber nada de tu familia. Y, sobre todo, el temor constante de que me regresaran a Nicaragua, porque un opositor sabe a lo que se atiene si vuelve al país”, concluyó.