Lista de reproducción
- No hay más artículos para escuchar
Más desempleo. Así arrancaron las cifras del empleo en el mercado del trabajo este año, según muestran cifras del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide) que indican que en enero el desempleo abierto se ubicó en 3.1 por ciento, apenas 0.1 por ciento más comparado con similar periodo del año pasado, esto pese a la reducción masiva de trabajadores en las empresas de zona franca.
De hecho la tasa de desempleo muestra una curva ascendente fuerte respecto a los dos meses anteriores a enero, cuando la misma estaba en 2.4 por ciento. La última vez que el desempleo se encontraba a niveles actuales fue en septiembre del año pasado y desde entonces esta había descendido.
Y pese a los despidos masivos en zona franca, el régimen de Daniel Ortega asegura que en Managua el desempleo es menor que hace un año, cuando la tasa de desempleo se ubicó en 4.4 por ciento frente al 3.5 por ciento en enero de este año, lo que resulta contradictorio a la realidad que se está viviendo en este régimen arancelario especial.
El INSS cerró el año pasado con una base de contribuyentes de 810,197 afiliados, lo que significó una reducción en solo un mes de 7,380 trabajadores, comparado con los 817,577 que se reportaron en noviembre del año pasado. Esto pese a que el último mes del año suele ser dinámico para el comercio y demás actividades económicas.
Lea además: Empleados de 4 empresas sustituyen a cámaras empresariales en negociación del salario mínimo
En el caso de zona franca, hasta noviembre habían 111,066 trabajadores, por debajo de los 121,515 que habían hasta marzo del año pasado, que fue el máximo registrado ese año. Es decir que desde entonces, solo estas empresas habían enviado a la calle a 10,449 empleados.
Por otra parte, el subempleo, donde están refugiados los trabajadores que no pueden obtener un empleo de calidad, la tasa en enero arrancó en 38.1 por ciento, menos que el 39.7 por ciento visto en diciembre pasado y menor que el 38.8 por ciento en enero del año pasado.
Más subempleo en la capital
En el caso solo de Managua, en la ciudad se reportó una tasa de subempleo de 45.5 por ciento, más que el 42.6 por ciento en diciembre y el 43.5 por ciento en enero del año pasado. Es decir que los trabajadores que están siendo expulsados del mercado del trabajo formal están cayendo a los empleos precarios, donde abundan los salarios bajos y de reducida tecnificación.
Además la tasa de presión general, que incluye a las personas que quieren cambiar de empleo y las que no tienen y están en busca de uno, se situó en enero en 9.5 por ciento, más que el 7.3 por ciento registrado en igual mes del año pasado y el 8.7 por ciento en diciembre pasado.
Solo en Managua, la tasa de presión general supera con creces la media nacional. En la ciudad esta asciende a 17.8 por ciento, por encima del 4.2 por ciento en diciembre del año pasado y el 7.2 por ciento en enero del año pasado. Esta cifra sí muestra la presión que está sufriendo el mercado del trabajo solo en la capital.
La participación de la fuerza de trabajo a nivel nacional resultó en 65.7 por ciento menos que el 66.8 por ciento reflejado en igual mes del año pasado y el 67.1 por ciento de diciembre pasado. Por otra parte, la tasa de inactividad laboral arrancó el año en 34.3 por ciento.
En enero de este año, las actividades económicas con mayor participación en la ocupación fueron: Agropecuario, Caza, Silvicultura y Pesca (27.4 por ciento), Comercio (23.4), Servicios Comunales (17.1 por ciento) y la Industria manufacturera (9.5), Hoteles y restaurantes (6.1 por ciento) y Construcción (5.9 por ciento), que en su conjunto emplean al 89.4 por ciento de toda la fuerza laboral, casi igual que en el mismo mes del año pasado.
En lo que respecta a la distribución por categoría ocupacional, la participación de los asalariados fue de 47.9 por ciento; los de por cuenta propia del 34.3 por ciento; y finalmente, la participación de los trabajadores no remunerados se ubicó en 11.9 por ciento y la de los empleadores en 5.9 por ciento.
Lea además: El esquema de extorsión que ha permitido a los Ortega Murillo controlar el negocio del oro en Nicaragua