El verdadero Sandino según Pedro Joaquín Chamorro Cardenal

Este sábado 21 de febrero se cumple el 82º aniversario del asesinato de Augusto C. Sandino, el héroe nacional que en 1927 se alzó en armas, al frente de un puñado de patriotas, contra la ocupación militar de Nicaragua por los marines de Estados Unidos (EE. UU.). Y a pesar de la inmensa desigualdad de fuerzas, Sandino combatió heroicamente a los invasores hasta que se marcharon del país, en enero de 1933.

Ya victorioso, el 21 de febrero de 1934 Sandino fue asesinado en Managua por orden del jefe de la Guardia Nacional (GN), el general Anastasio Somoza García, quien veía en el Héroe de Las Segovias el obstáculo principal para su plan de convertirse en dictador de Nicaragua. No mucho tiempo después del asesinato de Sandino, el general Somoza García derrocó al presidente liberal, Juan Bautista Sacasa, e instauró la dictadura somocista dinástica que duró más de cuatro décadas.

Sandino era de origen y pensamiento político liberal democrático, pero después de su asesinato se convirtió en inspiración de muchos nicaragüenses que, sin distingo de partidos ni de ideologías, repudiaban a la dictadura y querían la libertad y la democracia.

De ese reconocimiento nacional se aprovecharon Carlos Fonseca Amador y otros de sus camaradas comunistas, para apropiarse del nombre y la figura de Sandino y crear a su amparo el Frente Sandinista de Liberación Nacional, que libró una larga lucha armada hasta derrocar al somocismo e instaurar en 1979 una dictadura de orientación ideológica y política marxista-leninista, tutelada por Cuba y la Unión Soviética comunistas.

El doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal (PJChC), con su gran inteligencia y perspicacia política se dio cuenta del uso del nombre y la bandera de sandinistas que hacían quienes querían sustituir la dictadura somocista con otra de carácter procomunista. Y desde LA PRENSA denunció a los falsificadores del ideario y la lucha de Sandino.

“Para comenzar —escribió el doctor Chamorro Cardenal en el editorial de LA PRENSA del 21 de febrero de 1970—, Sandino nunca fue COMUNISTA, sino NACIONALISTA… Fue el nacionalismo lo que impulsó la lucha de Sandino. Sandino luchó contra la intervención y cuando esta última concluyó —debido a la guerrilla y a la presión que se hacía en América Latina contra la política de EE. UU.—, Sandino se dispuso a deponer las armas”.

El inolvidable director mártir de LA PRENSA advirtió también en aquel histórico editorial que “Independientemente de la utilización que se haya hecho del nombre de Sandino, él es un héroe al cual debe rendírsele tributo histórico, agradecimiento, por reivindicar el nombre de Nicaragua, y de los nicaragüenses, ante la faz del mundo”.

Ahora, por las circunstancias políticas de Nicaragua resulta difícil defender a Sandino desde una posición democrática y de lucha por libertad. Es complicado, por las muchas atrocidades contra la libertad, la democracia, la justicia, los derechos humanos y la propiedad de muchos nicaragüenses, cometidas tanto por quienes se cubrieron con el nombre y la bandera de Sandino para asaltar el poder en 1979, como por los que reinstauraron la dictadura en 2007. De manera que al defender la gesta y el nombre de Augusto C. Sandino desde posiciones democráticas y libertarias, se corre el riesgo por lo menos de ser incomprendido e incluso repudiado y denigrado.

Pero eso no nos importa. En este caso estamos seguros de tener la razón siendo fieles a la verdad histórica y al legado y el mandato moral del doctor Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, que en el editorial titulado Sandino: Nacionalista pero nunca comunista, publicado el 23 de febrero de 1963, indicó que “la figura de Sandino debe de ser exaltada precisamente para anteponerla a los comunistas que obedecen consignas interventoras de Rusia y China”. Por cierto que eso lo escribió cuando Carlos Fonseca Amador y otros comunistas recién habían fundado el Frente Sandinista a fin de encubrir su ideología y objetivos comunistas, y engañar a la gente con la bandera, el nombre y el recuerdo de la lucha de Sandino.

“Sandino fue un producto puro de nuestra tierra, muy diferente de los productos que exporta o Rusia o China, y como tal debemos levantar su figura y tener presente su recuerdo”, explicó el doctor Chamorro Cardenal en el mismo editorial. Y sus palabras tienen una palpitante actualidad, ahora que los dictadores totalitarios y pseudo sandinistas Ortega y Murillo han uncido a Nicaragua al yugo de los imperialismos ruso y chino. Y que justifican y aplauden la intervención armada de Rusia en Ucrania y su guerra de conquista y exterminio contra el pueblo ucraniano.

Demás está decirlo, pero hay que señalarlo y restregarlo en la cara de los impostores, que Sandino jamás hubiera apoyado, sino más bien repudiado con sagrada y justa indignación tales atrocidades intervencionistas e imperialistas.

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