Luis Fley, presidente de la Fuerza Democrática Nicaragüense (FDN), dijo que un grupo de miembros de su organización están dispuestos a regresar a Nicaragua, por lo que exigió garantías de seguridad personal y jurídica a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
El dirigente político, de 74 años, se encuentra radicado en Estados Unidos. Se exilió en 2021 a causa de la represión. Envió el 12 de febrero una carta a la Embajada de Nicaragua en la capital estadounidense, en la que expone sus argumentos al Estado. «Manifestamos nuestra decisión de retornar a Nicaragua y exigimos al Estado nicaragüense las garantías plenas», escribió.
Fley es un dirigente histórico de la Contrarrevolución, el ejército que combatió, financiado por Washington, a la dictadura del FSLN en los años ochenta. En el documento mencionado, explicó que demandan el respeto a la libertad de expresión y movilización, pero también la restitución de bienes confiscados, conforme a los principios de “legalidad, justicia y reparación”.
El régimen de Ortega y Murillo mantiene al país bajo estricta vigilancia, en medio del fortalecimiento del aparato represivo, realizado desde febrero de 2025, cuando se implementó una nueva Constitución que concentró más el poder en los dictadores al eliminar la independencia de los poderes del Estado.
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Pide que CIDH y ONU sean garantes
En medio de este contexto, Fley reconoció en declaraciones posteriores a LA PRENSA que ellos temen ser asesinados y que la dictadura no cumple con sus acuerdos. Por eso, insistió en que para lograr un retorno efectivo se necesita que sean garantes la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y Naciones Unidas.
No obstante, ve un sentido enorme de oportunidad tras lo ocurrido desde enero en la región. “Este es el momento adecuado, por los acontecimientos de Venezuela y lo que está sucediendo en Cuba, creemos que los nicaragüenses que deseamos regresar a nuestra patria debemos exigir garantías de seguridad”, agregó Fley.
Además hizo referencia a la captura el 3 de enero de Nicolás Maduro, aliado político de Ortega, a manos de las tropas Delta de Estados Unidos. En las últimas semanas, la dictadura de Cuba decidió negociar con Washington, aquejada por una crisis de décadas y presionada por un reciente embargo de petróleo, impuesto por los estadounidenses.
“Es el momento adecuado —insistió— ya han pasado muchos años de exilio, y no se puede seguir inerte y en silencio, debemos alzar la voz y exigir el derecho de vivir en nuestra patria”, agregó Fley, quien reconoce que entre sus miedos está el de ser asesinado, porque tienen ejemplos de miembros de la Contra que fueron liquidados.
Fley era aspirante presidencial cuando se exilió el 11 de julio 2021. Salió por un punto ciego hacia Honduras. Ese año, el régimen encarceló a todos sus posibles competidores, eliminando cualquier posibilidad de competencia electoral. La comunidad internacional denunció el proceso en que Ortega y Murillo se prolongaron en el poder como carente de garantías democráticas.