La muerte de Brigitte Bardot o el fin de un mito del cine de Francia y Europa

/ París

La actriz francesa Brigitte Bardot (centro) da una conferencia de prensa en diciembre de 1965 en Hollywood para la película «Viva María», dirigida por Louis Malle (al fondo). La película estadounidense «Querida Brigitte» (Chère Brigitte), dirigida por Henry Koster, se estrenó ese mismo año. Foto de AFP


La legendaria actriz francesa Brigitte Bardot, icono del cine, defensora de la causa animal y conocida por sus comentarios polémicos, murió el domingo a los 91 años, tras décadas alejada del estrellato.

La protagonista de «Y Dios creó a la mujer» y «El desprecio» rodó medio centenar de películas, impuso un estilo de vestir simple y sensual, y forjó la leyenda de Saint-Tropez, en Francia, y de Buzios, en Brasil. 

«La Fundación Brigitte Bardot anuncia con inmensa tristeza el fallecimiento de su fundadora y presidenta», indicó la institución en un comunicado, precisando que murió este domingo por la mañana en su residencia de «La Madrague», en Saint-Tropez.

Fuera de su residencia en Saint-Tropez, en la Costa Azul, un puñado de fans depositaron flores.

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«Lloramos la pérdida de una leyenda del siglo», reaccionó en X el presidente francés, Emmanuel Macron.

Marine Le Pen, líder del partido de ultraderecha Agrupación Nacional (RN), con el que Brigitte Bardot no ocultaba su cercanía, rindió homenaje a una mujer «increíblemente francesa: libre, indomable, íntegra».

En los últimos años, la actriz que encarnó la liberación de las tradiciones en la Francia de los años 1950 causó controversia con sus declaraciones sobre política, migración o el mundo de la caza. Algunas le valieron condenas por difamación.

«La libertad es ser uno mismo, incluso cuando incomoda», escribió en el epílogo de un libro titulado «Mon BBcédaire», publicado en Francia en octubre.

La actriz francesa Brigitte Bardot, de 18 años, posa con su hermana menor Mijanou, en septiembre de 1952. Foto por AFP
La actriz francesa Brigitte Bardot posa durante la sexta edición del Festival de
Cine de Cannes, del 15 al 29 de abril de 1953. Foto por AFP
La modelo y actriz francesa Brigitte Bardot presenta un vestido de novia durante un desfile de moda en París, el 25 de julio de 1953. Foto por AFP
El director de cine francés Roger Vadim habla con la actriz Brigitte Bardot en el set de la película «Don Juan 73» en Estocolmo el 4 de agosto de 1972. Foto de TT NEWS AGENCY / AFP) / SWEDEN OUT

La Marilyn Monroe francesa: Bella, rubia, perseguida por los paparazzi y una vida privada tumultuosa

Antes de que se hablara de sus posiciones políticas o sociales, B.B., por sus iniciales, era simplemente un mito: la de una mujer liberada de la moral, de la forma de vestir, del amor, de los códigos sexuales.

«Brigitte Bardot, Bardot/Brigitte besó, besó/y dentro del cine/todo el mundo enloqueció» cantaba el brasileño Jorge Veiga en los años 1960, una composición a ritmo de samba testigo de la fascinación planetaria por esta mujer de mirada insolente.

Era una mujer que «no necesita a nadie», como ella misma cantaba en el título compuesto por Serge Gainsbourg en 1967.

Muchos consideraron a Bardot como una Marilyn Monroe «à la française», también rubia y de una belleza impresionante, perseguida por los paparazzi día y noche, y con una tumultuosa vida privada.

A mediados de los años 1970, antes de cumplir 40, y tras medio centenar de películas, tomó la decisión fulminante de abandonar el mundo del celuloide.

Dos escenas habían ya pasado a la historia del cine: un mambo febril (e improvisado) en un restaurante de Saint-Tropez («Y Dios creó a la mujer») y un monólogo, pronunciado desnuda, donde enumera las partes de su anatomía («El desprecio»).

Fue una pionera del uso del bikini, popularizando la
prenda en los años 50. CAPTURA DE PANTALLA DE LA CUARTA
La actriz francesa Brigitte Bardot observa el rodaje de «La vérité», dirigida por G.H. Clouzot,
el 23 de agosto de 1960 en París.Foto de AFP
Brigitte Bardot posa para los fotógrafos en abril de 1959 en Londres, adonde acababa de llegar para continuar el rodaje de la película «Babette s’en va-t-en guerre». INTERCONTINENTALE / AFP
Brigitte Bardot también emprendió una exitosa carrera como cantante. Desde 1963 hasta 1970 lanzó cinco álbumes. Su figura abonó a la ola de “liberación sexual” que caracterizó a la década de los 60
Captura de pantalla de Infobae
El alcalde de París, Jacques Chirac, besa la mano de la veterana actriz francesa Brigitte Bardot
a su salida del 2º Festival de los Animales en Vincennes, el 7 de octubre de 1990.
GILLES LEIMDORFER / AFP

«Y Dios creó a la mujer» dio inicio a la leyenda


Nada predestinaba a la joven Brigitte a esa fama: nacida en el seno de una familia burguesa en 1934, era una apasionada de la danza y probó suerte en el modelaje. 

Se casó con su primer amor, Roger Vadim, quien le confió el papel de Juliette en «Y Dios creó a la mujer», con la que se inició la leyenda de sex symbol.

Tras el éxito del filme, Bardot no paró de rodar, desatando pasiones.

En 1960, en el apogeo de su gloria, dio a luz a un niño, Nicolas, su único hijo, bajo la mirada inquisitiva de la prensa. 

Una experiencia traumática. Bardot dijo que le faltaba instinto maternal y dejó la crianza del niño en manos de su nuevo esposo, Jacques Charrier. 

Después de Vadim y Charrier, se casó con el playboy y millonario alemán Gunter Sachs y luego con el industrial Bernard d’Ormale, cercano al Frente Nacional (el actual RN).

Brigitte Bardot y su esposo Gunther Sachs llegan al aeropuerto de Orly,
el 25 de septiembre de 1966. (Foto por AFP)

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Un ángel para los animales

Entró entonces en escena otra Brigitte Bardot, dedicada a la causa animal. 

El momento clave se produjo durante el rodaje de la que fue su última película, «L’histoire très bonne et très joyeuse de Colinot Trousse-Chemise», en 1973.

En el rodaje había una cabra, y para evitar que acabara transformada en plato de comida, Bardot la compró y la instaló en su habitación de hotel.

Rápidamente se convirtió en defensora de animales salvajes y domésticos. 

Hizo campaña contra la tauromaquia, contra la caza de elefantes, exigió que los franceses dejaran de comer carne de caballo…

«Un ángel para los animales que luchó y acudió a los tribunales para protegerlos a todos», afirmó el domingo Ingrid Newkirk, fundadora del grupo de defensa de los derechos de los animales PETA.

En esta segunda etapa de su vida, pasó su tiempo entre su casa de «La Madrague» y otra residencia más discreta, «La Garrigue», también en el sur, donde se dedicaba a recoger animales en peligro y gestionaba su fundación, creada en 1986.

La actriz en 2006. EFE/Oliver Weiken
Bardot juega con un perro al llegar a la perrera de Cabries (sur de Francia) el 17 de enero de
1989 para promover la adopción de mascotas abandonadas. Foto de GERARD FOUET / AFP)

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