China, Nicaragua. dictadura de Nicaragua, soberanía

Nicaraguan rulers, Daniel Ortega and Rosario Murillo, talk to Chinese officials in Managua. ARCHIVO/LA PRENSA

Ortega y Murillo aceptan la sumisión a China para asegurar el respeto de su «soberanía»

La Administración de Nicaragua se ha autoaislado de la comunidad internacional para evitar rendir cuentas por sus violaciones a DD. HH.

Escuchá esta nota
0:00 / 0:00
1.0x

Lista de reproducción

  • No hay más artículos para escuchar

El régimen de Nicaragua celebró cuatro años del restablecimiento de relaciones diplomáticas con la China comunista con la promesa de que cooperarán en los espacios internacionales, según un mensaje oficial, para asegurar el «respeto al derecho internacional» y la «defensa de la soberanía».

«Básicamente, esta alianza política es de supervivencia para el régimen porque saben que vienen tiempos difíciles», dijo el politólogo José Antonio Peraza. Para unirse al eje de Pekín, la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo rompió una relación de décadas con la república de Taiwán, mientras fortaleció sus vínculos con Rusia. Todo era parte de una estrategia de autoaislamiento diplomático que coincidió con la demanda de la comunidad internacional de que debían rendir cuentas por los abusos de derechos humanos, perpetrados a partir de 2018.

El ejecutivo nicaragüense reiteró su posición de adhesión a China, además de celebrar los «lazos históricos» de «hermandad» entre ambos países. Ambos coinciden en la visión de rechazar los cuestionamientos en su contra, y Ortega y Murillo han alegado que fueron víctimas de un supuesto golpe de Estado y demandan, por tanto, respeto a su soberanía de parte de la comunidad internacional.

Lea también: EE. UU. impone nuevo arancel a Nicaragua a partir del 2026, pero evita tocar el DR-Cafta

«Continuaremos estrechando nuestras relaciones bilaterales y cooperando activamente en los espacios internacionales para asegurar el respeto al derecho internacional, la defensa de la soberanía y el anhelo de nuestros Pueblos de vivir en un mundo seguro, sin imposiciones, sin hegemonías y libre de amenazas», afirma el comunicado, en que se cita una reunión con todo el cuerpo diplomático, en que participó el presidente de la Asamblea Nacional Gustavo Porras, el hijo de los dictadores Laureano Ortega Murillo y el nuevo embajador chino Qu Yuhui.

relación entre China y Nicaragua

¿Qué ha dejado la relación China – Nicaragua?

Sin embargo, expertos consultados por LA PRENSA, como el mismo Peraza, miran con reserva esta relación diplomática. Mientras unos aseguran que este nuevo acercamiento tiene otras prioridades como la comercial —evidente con la firma apresurada de un Tratado de Libre Comercio sin mucha lógica a nivel económico—, otros señalan una coincidencia solo política. Cualquiera que sea el caso, el politólogo afirma que la dictadura ha obtenido muy poco.

Datos del Banco Central de Nicaragua indican que las exportaciones del país centroamericano han sumado 70.1 millones de dólares en cifras cortadas a septiembre de 2025. En el mismo período, las importaciones fueron 1,431 millones de dólares. Es decir, alrededor de veinte veces más. También hay cuestionamientos sobre los préstamos firmados por China que se han convertido en promesas de desarrollo, gracias a la propaganda, pero que no han significado el ingreso de recursos, según reportaje de LA PRENSA de julio pasado.

Podría interesarle: Empresa china exportó US$25.6 millones en oro nicaragüense a Miami en ocho meses

Ortega y Murillo, en cambio, han entregado amplias concesiones mineras y prometido exoneraciones tributarias a inversionistas chinos, con lo que intentan seducirlos para obtener fondos. «Los chinos han dejado promesas, deudas, buses y la ilusión de que derroten a Estados Unidos, como creyeron en su momento con la Unión Soviética», valoró el exdiputado y analista político, Eliseo Núñez.

Aliados en problemas

Mientras China y Ortega muestra la retórica de su alianza, Estados Unidos ha seguido demandando la libertad de los presos políticos nicaragüenses y emprendió una serie de indagaciones en materia de derechos laborales y derechos humanos, en el marco de una evaluación sobre la permanencia de Nicaragua en el tratado comercial de esa potencia con Centroamérica y República Dominicana, conocido como DR-Cafta por sus siglas en inglés.

La Oficina del Representante Comercial, facultada en la sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 para el citado análisis, concluyó que habrá una imposición de aranceles, el cual se irá aumentando en los próximos dos años, pero mantuvo a Nicaragua en el acuerdo.

Los aliados históricos de Ortega, como Venezuela, son igualmente cuestionados por violaciones a los derechos humanos desde hace años. En dictador de ese país Nicolás Maduro y la cúpula chavista es acusado por Estados Unidos de ser narcotraficantes. De manera paralela, la Armada ha desplegado una enorme presencia en el Mar Caribe.

Peraza dice convencido que Ortega y Murillo tienen clara su situación. «Ellos saben que nadie va a venir desde el otro lado del mundo a defenderlos», afirmó. De modo que el entreguismo a China obedece a una lógica que él llama cortoplacista. «Es un atenuante para generar una aparente prosperidad, pero luego hay que pagar», advierte.

Política China Estados Unidos Nicaragua archivo

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí