Los animales —en especial semovientes— que sean encontrados deambulando en la vía pública en Rivas serán retenidos y trasladados al rastro municipal, según lo establecieron las alcaldías de dichos departamentos. La medida, indican las comunas, busca prevenir accidentes de tránsito.
La Alcaldía de Rivas indicó en el comunicado oficial N. 007 que desde el 28 de noviembre pasado se puso en marcha dicha disposición. «Todo animal que se encuentre en la vía pública será retenido y llevado a rastro municipal», señaló la comuna.
A lo largo del año otros gobiernos municipales como el de Bluefields, Caribe Sur; Altagracia, Ometepe; Ciudad Antigua, Nueva Segovia, y Somotillo, Chinandega, han implementado la misma medida con el objetivo de prevenir accidentes de tránsito en el país.
En noviembre pasado, la Alcaldía de Bluefields comenzó a retirar el ganado y los caballos sueltos de las calles y fueron trasladados al rastro municipal.
Deberán pagar multa
Dicha comuna estableció que entregarán el animal hasta que el dueño se presente a pagar la multa y firmar un acta de compromiso de no «volver a dejar al semovientes en la vía pública».
La medida, aseguró la comuna, está siendo coordinada con la Policía y forma parte de las propuestas implementadas en el «Plan Cholenco» para «garantizar el orden y evitar accidentes viales».
Es importante mencionar que la comuna no indicó los montos de las sanciones económicas que deben pagar los implicados.

No obstante, la Alcaldía de Ciudad Antigua, Nueva Segovia, por medio de la ordenanza municipal estableció que con el objetivo de regular la presencia de semovientes en la vía pública los dueños de ganado bovino o equino que sea encontrado deambulando pagarán multa de 300 a 800 córdobas.
La misma debe ser pagada en un plazo de 30 días. Por primera vez, 300 córdobas, en caso de que reincida una segunda vez la multa que debe pagar es de 500 y por tercera vez, la sanción es de 800 córdobas.
La Alcaldía de Mozonte también recordó a los propietarios de semovientes que «deben mantenerlos encerrados» para «evitar sanciones y contribuir al orden del pueblo y comunidad».
Es importante mencionar que en Nicaragua el límite de velocidad para transitar en las carreteras es de 50 kilómetros por hora, medida que fue impuesta desde mediados de junio pasado por orden del dictador Daniel Ortega para reducir accidentes. Esta misma se continuará aplicando, aunque en la práctica los conductores solo lo respetan cuando identifican presencia policial en las vías.