Lesbia Gutiérrez y Carmen María Sáenz, colaboradoras de la Iglesia Católica, cumplieron más de un año encarceladas por la dictadura Ortega-Murillo. Foto: Tomada de redes sociales.

Feligreses católicos inician Novena a la Purísima clamando por libertad de dos colaboradoras de la Iglesia

Lesbia Gutiérrez y Carmen María Sáenz fueron detenidas por la dictadura Ortega-Murillo, que las mantiene en situación de desaparición forzada desde hace más de 460 días

La novena a la Inmaculada Concepción inició este jueves 28 de noviembre entre grupos de exiliados nicaragüenses, marcada por la demanda de libertad para dos servidoras de la Iglesia católica de Nicaragua: Lesbia Gutiérrez y Carmen María Sáenz, detenidas por la dictadura Ortega-Murillo desde agosto del año pasado.

Gutiérrez y Sáenz, denunció el padre Erick Díaz, son “colaboradoras de la Iglesia y fieles servidoras del Evangelio, que fueron arrancadas de su misión y de sus familias solo por vivir su fe y trabajar junto a monseñor Rolando Álvarez”, obispo de la Diócesis de Matagalpa que también fue encarcelado y luego desterrado al Vaticano, en Roma, por orden de la dictadura Ortega-Murillo.

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Ambas colaboradoras de la Iglesia católica de Nicaragua están en situación de desaparición forzada desde hace más de 470 días, tras ser detenidas en sus viviendas por la Policía Nacional, controlada por la dictadura Ortega-Murillo, que se sigue negando a permitirles visitas o confirmar públicamente su situación de salud, aunque reciben paquetes alimenticios a nombre ellas en el Sistema Penitenciario de Mujeres de Tipitapa, conocido como La Esperanza.

La presa política Carmen María Sáenz es abogada, especialista en Derecho Canónico y desde joven participó de los grupos juveniles de la Catedral de Matagalpa. Su labor dentro de la Iglesia católica en Matagalpa, y gracias a su especialización en Derecho Canónico, la llevó a ser una de las pocas colaboradoras que había en la Curia de Diócesis de Matagalpa, bajo el cargo de «promotora de casos de nulidad matrimonial».

En el caso de Lesbia Gutiérrez, originaria de San Ramón, Matagalpa, era cercana a la Diócesis de Matagalpa, dirigida por monseñor Álvarez, gracias a que desde hace más de 20 años colaboraba para Cáritas Diocesana de Matagalpa, donde administraba el Programa de Apoyo Financiero Urbano y Rural (Proafur).

Exigen prueba de vida de Lesbia y Carmen

El padre Díaz, a través de sus redes sociales, indicó que se dedicó la jornada de la novena en honor a la Purísima para clamar por la libertad de ambas colaboradoras de la Iglesia y para alzar la voz por ellas, cuestionando: ¿Dónde están?.

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“En Nicaragua, estas dos mujeres continúan desaparecidas y no se sabe nada de su paradero”, señaló el sacerdote Díaz, quien era titular de la parroquia San José Obrero en El Tuma-La Dalia, en Matagalpa, y también tuvo que exiliarse por la persecución feroz de la dictadura orteguista contra el clero católico en Nicaragua.

El padre Díaz resaltó que la Iglesia católica quiere verlas libres y exige una respuesta.

«El silencio no es opción. La desaparición de dos mujeres inocentes es un crimen que clama al cielo. Como cristianos no podemos ser indiferentes, porque si un miembro del cuerpo sufre, todos sufrimos”, concluyó el presbítero.

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